Me volví nuevamente su asistente, por fortuna, pasaba más tiempo con él. Finalmente, me invitó a su casa porque “íbamos a revisar unos contratos”, sabía que era una excusa para estar solos, pero no me molestó la idea.
Cuando llegué a su casa, no fue el departamento donde estuve la primera vez, lo primero que noté fue una foto familiar: Él, su madre y hermano, posaban felices.
Pero una foto llamo mi atención en donde él salía con un joven mayor que yo, pero muy guapo salían abrasados y besándose.
La decepción me llegó de inmediato, me sentí bobo por creer que un hombre como él y de su edad se podría fijar en un niño como yo.
Supongo que notó mi tristeza y trató de consolarme. No dijo una sola palabra, solo me tomó de la mano y me guio al comedor, fue a la cocina y regresó con dos platos de comida.
— “Lo preparé especialmente para ti”
, me dijo. Los nervios volvieron, me sentí halagado. Mientras comía los espaguetis me temblaban las manos, coger el tenedor era difícil, si mal no recuerdo lo boté dos veces.
La charla fue tranquila, me pregunto por mi familia y mi vida, ahora que lo pienso siempre esquivó mis preguntas sobre el chico. Me preguntó por mis aspiraciones futuras.
Por alguna razón, me pregunto si tenía novia: Obvio no, a veces me pregunto si en verdad me gustan las niñas, le dije. El tiempo pasó volando, no recuerdo en qué momento terminamos la comida o cuando nuestras sillas se juntaron. Tomó mi mano y me dijo que me tranquilizara, que él sabía que yo era un niño tímido y que no me juzgaría por mis inclinaciones sexuales o inseguridad.
Perdí la noción del tiempo, pero cuando reaccioné, me sentí más vivo que nunca, mi boca había tocado la suya, mi sueño se había hecho realidad, solo sentía su barba picando mi rostro, me excité de inmediato, lo bese fuerte, tome sus manos, las solté y recorrí su pecho con mis dedos temblorosos.
Me invitó a conocer su casa, en ese momento supe que su cuarto era el destino final. Me invitó a sentarme con él en la cama y sin pronunciar palabra alguna nos volvimos a besar, le quité el saco con torpeza, es obvio que estaba nervioso, aunque nunca había estado tan feliz, él me quitó la camisa del trabajo, que no me cambie antes de salir del trabajo.
Tenía calor, sentía que las manos me sudaban, como pude le desabroche el pantalón y al bajarlo, vi como su pene erecto se asomaba, nunca me había sentido tan nervioso, tampoco había imaginado que era posible sentir tanto placer sin haber iniciado el acto s****l.
Volví a perder la noción del tiempo, pero era algo bueno, no sé en qué momento terminé sin ropa, él tampoco llevaba nada puesto en ese momento, no sé qué hora era exactamente, pero pensé que serían las cuatro de la tarde.
No tenía a nadie esperando mi llagada. No tenía preocupación.
Un dolor profundo me inundó, los ojos se me aguaron, él me había lubricado bien momentos antes, pero aun así cuando me penetró sentí que algo se rompía por dentro. Había leído varias veces relatos de esto, pero no creí que el dolor fuera así. Fue solo cuestión de segundos, o tal vez minutos, pero sentí que fue una eternidad.
El dolor se convertía en placer. “Es cuestión de encontrar la posición adecuada”, leí alguna vez en un foro.
Estábamos en su cama matrimonial y esperaba que lo que había leído antes me ayudara a disfrutar el momento. El dolor pasó y el placer fue infinito, los nervios se convirtieron en pasión, poco a poco cogí su ritmo y logramos ir al unísono.
Sentí algo caliente. Supe que él había llegado al orgasmo. Fue algo extraño, pero de solo pensar en su orgasmo tuve uno de inmediato. Caí sobre la cama y él sobre mí, no estoy seguro, respirábamos al tiempo, sentir el cuerpo húmedo; mi sudor se combinaba con el suyo. Cinco o diez minutos pasaron antes de que alguno realizara algún movimiento,
Tomé la iniciativa. Lo bese, me tomo y me posicione arriba suyo, y con eso hicimos el amor nuevamente.
asi pasamos todo el fin de semana, hasta que el domingo en la noche me dejo en la puerta de mi casa, y se fue.
Miércoles…
No hemos vuelto hablar, hasta el viernes cuando, frente de todo el mundo, dijo que ya no era necesario tener un asistente, nuevamente esa sensación de ser insuficiente.
Termine mi jornada de trabajo como si nada hubiera pasado, en secreto redacte mi renuncia, con escusas personales, la presente en recursos humanos.
Salí con mi cabeza en alto, sin mirar atrás.
Lloré en mi cuarto, apenas cruce la puerta, en ese momento me sentí usado.
Pero reafirmo que no me arrepiento de lo que hice, fue la experiencia maravillosa, pero no puedo dejar de sentirme insuficientes, solo le bastaron unas palabras y me tuvo.
Recogí todas mis cosas importantes, y tomé la decisión de aceptar el intercambio de universidad a otra ciudad.
No tenía nada acá, no quería que nadie más me dañara.
Pero no guardo rencor porque, me di cuenta de que estaba completamente enamorado del Máximo Colton.
Tomo mi celular, lo llamo y cuando alguien me contesta…
A: por favor con máximo…
X: Claro, un momento, de parte de quién…
A: soy un pasante de la empresa…
X:ok amor te llaman, no sé, no dijo nombre.
Antes de tomar el móvil se escuchó un gracias amor…
Y sin más corte ya no necesitaba más ratificación, solo fui una aventura para él.
Tome mi mochila y sin mirar atrás partí.
1 hora después…
No sé cuanto tiempo ha pasado, llevo caminado mucho, todavía me falta para llegar a la estación de trenes.
Me detengo en un parque, me siento en el pasto y veo jugar a los niños con sus familias, una lágrima rebelde se me arranca.
.— recuerdo que te dije que podrías contar conmigo o me equivocó.
.— ja, ja, ja, lo recuerdo, pero no quiero seguir siendo una molestia para nadie, ni menos crear problemas; entre tu hijo y tú.
.— no entiendo, se supone que ustedes estaban bien, que tuvieron un fin de semana para eso o me equivoco.
.— no te equivocas, solo que ese fin de semana, solo, fue una ilusión que yo solo originé, él jamás ha sentido algo por mí, ni menos lo hará.
.— pero hijo…
.— no dejemos asi, él tiene otra persona a su lado, yo fui … No sé qué fui.
.— no lo … Espérame.
Solo asiento, ya no quiero correr, cada vez que alguien me demuestra que no valgo nada.
Será que siempre va a hacer asi.
Sin pensarlo me levanto, le informo que voy por agua, ella asiente aún con el teléfono en su oído.
No me doy cuenta de nada a mi alrededor, solo del golpe y oscuridad.
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BUENO PARECE QUE NO SALIÓ NADA BIEN, SERÁ QUE TODO TIENE UNA EXPLICACIÓN, O SERÁ QUE SOLO LO USARON.
ACOMPAÑAME A VER QUE PASARA