Amy por su parte pasaría las siguientes horas junto a Keith para que él pudiera conocer en persona los tres lugares que ella había preparado según las indicaciones que le había dado los días en que hablaron por teléfono, y aunque él trataba de usar todos sus métodos de conquista durante esas horas la verdad es que Amy simplemente no los notaba, en sus planes en esos momentos no estaba ser la mujer de nadie sino ser ella misma, libre y sin compromiso y tal vez esa situación producía un magnetismo especial para Keith, la mayoría de las mujeres sin importar la edad casi se le ofrecían y Amy en realidad estaba totalmente ajena a cualquier insinuación por muy obvia que esta pareciera ella sólo se dedicaba a hablar del lugar, el espacio de las oficinas y darle las ideas de como ese lugar podría funcionar, así fue como visitaron los tres edificios y había uno en especial que tenía solo 3 pisos un buen estacionamiento y además y como un almacén desocupado justo a la par donde podría instalar la imprenta.
Cuando terminaron el recorrido Amy preguntó —¿Qué le han parecido las opciones?
—Amy por favor pensé que nos tratábamos de tú, no seas tan formal conmigo me haces sentir muy viejo y creo que no lo soy —respondió Keith con una sonrisa mientras le cerraba un ojo como queriendo a toda costa llamar su atención de una forma menos profesional.
—Perdona es la falta de costumbre de tratar a las personas de tú y mucho más si es mi cliente —y después de respirar profundo dijo —dime… ¿Hay alguna de estas opciones que te parezca interesante?
—Si en realidad hay una opción que me parece extremadamente interesante… pero quiero que me des tu opinión primero que es la que más me interesa te lo aseguro —dijo Keith mientras no dejaba de mirar a Amy de pies a cabeza sin querer ser demasiado obvio, pero sin poder evitarlo pensando una y otra vez en cómo sería tenerla en su cama odiaba darse cuenta que por más indirectas que lanzara nada funcionaba — además de ser así voy a necesitar ayuda con la renovación del lugar, ¿imagino que me podrías ayudar con eso?
—Pero mi opinión no debe ser lo que importa sino la tuya.
—A mí me importa lo que pienses… y mucho —volvió a repetir Keith quien no podía evitar mirar ese escote era simplemente perfecto mostraba que había algo sin mostrarlo todo, estaban solos en ese lugar y cualquiera otra mujer ya hubiese intentado seducirlo de hecho en más de una situación así terminó teniendo sexo con más de alguna mujer aunque algo pasajero y sin importancia, su oficina, incluso un baño o el elevador cualquier lugar donde estuviera solo con una mujer era el lugar perfecto pero aquí Amy simplemente no daba ninguna señal y le había llamado demasiado la atención como para arriesgarse sin tener un indicio de que había alguna posibilidad así que necesitaba esperar un poco más como un buen cazador que asecha a su presa debía estudiar bien el momento para saber cuándo y cómo atacar.
—Bueno la verdad es que no creo ser la persona indicada pero si en algo yo puedo ayudar con gusto lo haré… ahora por lo que me dices yo creo que este último lugar tal vez sea el mejor no tendrías que compartir las oficinas con nadie más y la imprenta estaría prácticamente aquí mismo, tiene una muy buena ubicación sólo que no está a la renta el dueño sólo está interesado en vender así como está y tendrás que invertir bastante dinero para darle la imagen que probablemente necesitas ha estado abandonado por más de un año pero yo creo que tiene potencial —respondió Amy quien no dejaba su papel totalmente profesional.
—El dinero no es problema estoy de acuerdo contigo qué tal si vamos a la oficina a firmar una oferta y después me acompañas a comer hoy ha sido un día bastante agitado para mí y quisiera una velada más tranquila —respondió Keith quien ya se estaba imaginando como debía terminar ese contrato.
—Podemos pasar a la oficina, pero no creo que comer sea apropiado —respondió Amy que la verdad no se veía esa tarde cenando con nadie más que no fuera con ella misma.
—Por favor no me dejarás comiendo solo además me interesa escuchar el punto de vista de una hermosa mujer sobre las mejoras a este lugar —siguió insistiendo Keith en esa invitación mientras pensaba como debía terminar esa cena y en sus planes estaba de postre tenerla a ella desnuda entre las sábanas.
Amy por su parte estaba totalmente ajena a las insinuaciones de Keith y en esos momentos de su vida sólo pensaba en sí misma, aunque por alguna razón que no podría explicar tenía en su mente la mirada de Jonathan cuando se despidieron sentía que había algo más pero no lo lograba entender y mientras Keith hacía de todo para convencerla su mente realmente no estaba ahí y en un momento escuchó.
—Amy que dices ¿me acompañas a comer?
—Perdón disculpa estaba distraída.
—Por lo visto no es fácil tener tu atención.
—No es eso, este día ha sido para mí algo extraño te pido mil disculpas y ni siquiera he pensado en comer.
—Eso no está bien por favor acepta mi invitación y vamos a un lugar muy lindo y tranquilo que conozco tal vez es hora de relajarte y descansar —aunque relajarse no era precisamente lo que él tenía en mente.
Amy sólo sonrió por un segundo y recordó nuevamente su mañana prepararse, caminar sola y entrar a esa oficina para decir “Si… Acepto” de una forma que jamás hubiese imaginado, volver a ver a Jonathan en especial tan demacrado imaginando que de seguro era porque su novia lo mantenía de fiesta todas las noches, no quería sentir rabia por eso pero no lo podía evitar era más fuerte que ella y ahora que había firmado ese “Si… Acepto” darte tu libertad, le quedaba esa sensación de vacío en el corazón y no entendía por qué, se preparó tanto para ese momento se decía todos los días que no quedaba nada de ese amor en su corazón y ahora simplemente había algo dentro de ella y no entendía lo que le sucedía.
—¿Qué dices Amy?… dime que aceptas —insistió nuevamente Keith.
Ese aceptas hizo que Amy despertara en un segundo y reaccionara a un aceptas diferente y no pudo sino sonreír por un segundo y decir —está bien, pero te aviso que no soy una buena compañía en este momento, te reitero este ha sido un día un tanto complicado para mí.
—Estoy dispuesto a correr el riesgo —respondió Keith que ya se veía habiendo logrado cumplido su sueño de ver lo que había bajo ese sensual traje rojo según él y sus predicciones se darían esa misma noche.
Volvieron a la oficina para llenar los papeles de la oferta que Keith haría por el lugar y Tosha no dejó de mirarla de pies a cabeza buscaba cualquier indicio que le dijera que Amy había usado más de algún recurso para conseguir el contrato pero por más que buscaba no encontraba nada, Amy seguía con el peinado y el maquillaje intacto, su ropa estaba tan perfecta como en la mañana al igual que la de Keith y pensaba «No lo puedo creer, yo hubiese vuelvo hasta con el pelo mojado después de un baño con ese hombre o mejor ni siquiera hubiese vuelto»