—Niña Courtney. —Escucho la voz de mi nana Carmela. Abro los ojos y percibo obscuridad. —Ya es un poco tarde, vamos tenemos que ir a la cena. De un salto me levanto pues ya son las 6:45 de la tarde, me quedé dormida más de cinco horas, miro a Carmela y ella está lista. —Dile a Brat que te lleve, yo me iré después. —¿Segura? Asiento. Inmediatamente me voy a la ducha, tallo mi cuerpo, pero sin querer quitarme el olor y sabor de Helena, camino a mi closet, escojo una tanga de encaje con un brasier sin varillas de encaje, me pongo el vestido, abrocho mis zapatillas plateadas, me pongo unos aretes de plata y recojo mi cabello en una coleta baja, finalizó con un labial rojo y un delineado ligero. Son las 7:34 de la noche, estoy a más de 25 minutos de distancia. Bajo las escaleras a pris

