CAPÍTULO 19.

1840 Words
Miércoles, menos de una semana para la boda de mi hermana. —Carmela. —llamo desde la cocina, pero no la veo, camino hasta el patio trasero y veo como en la entrada está regando las plantas. —Niña buenos días. —saluda cuando me ve. —Buenos días, Carmela, te comento que el día de mañana tenemos una cena de ensayo para la boda mi hermana, me puedes preparar un vestido plateado por favor y obviamente tu atuendo. —Claro que sí, ¿hoy no trabajas? Dudo en contestar, pero después asiento y camino hasta mi habitación. No quiero ver a Helena. Deseo estar con ella, pero si decido alejarme no dolerá tanto su rechazo. Busco mi guardarropa, hoy elijo un vestido a la rodilla con mangas tres cuartos, unas botas a la altura de las rodillas, cabello suelto y lentes de sol. Tomo mi bolso, bajo las escaleras, y voy directo a mi bebé, no encuentro a Carmela para despedirme así que salgo sin avisar. Conduzco con la canción de fondo de Strangers de Halsey y Lauren. Sin duda es especial sentir cada parte de la letra en lo que vives, es como si ellas pasaran por algo parecido. Cuando estaciono, a lo lejos veo como viene batallando Erick con algunas cosas, quisiera golpearlo por molestar a Helena, pero no se si pueda interpretarse mal. Como sea. pienso y sigo mi camino. Tomo el ascensor, en el piso cinco se detiene, abre sus puertas y salgo con nervios ya que desde ahí puedo observar que Helena está en su escritorio. Que ganas de ser esa lapicera que está mordiendo. —¡Buenos días! —saludo pasando de largo y cerrando la puerta detrás de mí. No la alcanzo a escuchar si regreso el saludo. Justo cuando voy acomodando mi trasero en mi asiento suena mi celular. Llamada entrante de Anna —Hello. —digo cuando pego el teléfono a mi oreja. —Cow, solo faltan pocos días, dime que mañana si vienes a la fiesta de ensayo. —Claro que si hermana, confirmo lo confirmado. —bromeo un poco. —Siento que la cabeza me va a estallar. —¿Falta algo? —No, te quiero contar algo —se escucha como cierra una puerta —quisiera con el alma que mi padre me entregara al altar. —Sabes que nuestra madre se pondría mal. —Lo sé, quiero llorar demasiado, es un día que me encantaría compartir con él, aunque no se lo merezca. —No digas eso, mira mejor piensa en que ese día te entregara una persona que ha dado todo de ella para que este día se haga posible, nuestra madre estaría más que orgullosa de que no camines sola. —No lo había pensado, justo en la cena se lo pediré. —Eso me alegra demasiado, los detalles del viñedo al fin quedaron listos, tu organizadora puede ir viendo que quiere llevar. —informo. —Eres la mejor Cow, te amo, nos vemos mañana. —Lo sé Anna, te amo igual. Dejo el celular aun lado, acomodo mis codos sobre el escritorio y froto mi cabeza con la yema de los dedos, estos pequeños masajes me calman un poco. —Puedo pasar. —la voz de Helena se escucha a través de pequeño espacio que abre de la puerta. —Adelante. —me acomodo en mi asiento. Ella camina hacia la silla que tengo en frente, ahora mismo aprecio su precioso rostros, esa coleta lata despeja su frente, dejando sus ojos color azabache almendrados expuestos al perfecto delineado que se ha hecho el día de hoy, ese toque de color piel en sus labios, la hace ver tan linda. —Dime. —trato de disimular que me ha dado un poco de calor su cálida entrada. —Acepto el Porsche. —En serio. —sé que mi rostro se ha iluminado con una sonrisa. —Si, solo que lo tomare como una herramienta del trabajo, me he mudado y me queda más retirado de la oficina. —¿Porqué? —Bueno el primer sueldo me sirvió de mucho, jamás pensé ganar tan bien en un trabajo, mi amiga está embarazada así que decidí darles privacidad. —Claro, dime —me inclino al escritorio —necesitas ayuda con tus cosas o algo. —Solo tenía ropa, nada más, por el momento empezare con una colchoneta, después veré como comprar las cosas indispensables. —Nada de eso, yo puedo ayudarte. —pongo mi mano sobre la de ella que esta estirada un poco. —No. —Tómalo como un regalo por open house. —¿Open qué? —Cuando se hace un open house, de que acabas de adquirir una propiedad, haces un evento con conocidos y ellos te llevan cosas para tu nuevo hogar. —Wow, nunca había escuchado de eso. —¿Aceptas? —Está bien, lo acepto. —sonríe un poco nerviosa. —Courtney me preguntaba. —entra Kendall de sorpresa. Inmediatamente quito mi mano de la de Helena y me levanto de mi silla. —Lo sabía —comenta mientras cierra con seguro la puerta —ustedes dos ¿es cierto? —Nosotras ¿Qué? —contesto nerviosa. —Ustedes dos tiene algo no lo nieguen. —No Kendall, te equivocas —mi estupidez se hace presente —ella es solo mi asistente, nada podría pasar entre nosotras. —Es en serio lo que dices. —la voz quebrada de Helena me hace voltear a ella. —Helena yo. —Calla —me interrumpe —se me hace increíble cómo quieres seguir ocultando que te gustan las mujeres, pero ahora me doy cuenta de que una relación contigo sería imposible. Sale de la oficina cerrando una vez más la puerta. —Lo siento Courtney, no quería. —No te disculpes —la interrumpo —no ha pasado nada, solo te pido discreción en este asunto. —me señalo a mí misma. —Está bien, te lo prometo. Ella se retira dejándome sola, tomo mi bolso, saco las llaves del Porsche. Aun trae el colla de Tiffany & Co. Que le iba a regalar, salgo lo meto a su cajón del escritorio con una nota espero sea de tu agrado. Salgo de la oficina, tomo el ascensor, le envió un correo diciéndole que me retiro y que mañana tenemos junta a las 9:30 donde requeriré su apoyo. Me dirijo a una de las tiendas más grandes de muebles. Aunque ella no quiera enviare estas cosas a su nuevo hogar. Llamo a su amiga Emily e inmediatamente ella me da la dirección de Helena. Escojo un sillón elegante rojo. Una cama King size con cabecera diseñada. Cocina integral especial. Sala elegante de terciopelo beige. Entre muchas cosas más. El ticket marca 6 mil dólares. Pago con mi tarjeta diamante y entrego la dirección a la que deben enviar. Me hace sentir satisfecha hacer esto por Helena. Una vez conduciendo, pero esta vez mi parada es en Sugar and Cream. Pido mi moka y canolis para degustar ahí. Escojo la mesa del jardín, este lugar resulta relajante, pues su vista es una gran montaña que a lo lejos se ve como corre el agua de una cascada. Tomo fotos y solo las aguardo en mi celular. Creo que llevo más de una hora sentada sintiéndome cómoda. Una llamada más. Llamada entrante de Helena. —Hola. —contesto. —Señorita Newman solo para confirmarle la junta de mañana se canceló, o más bien se reprogramo para el próximo mes, de hecho, envié un correo y en la agenda sincronizada lo dejé claro. —Bueno, no se me notifico, tal vez algo paso con mi celular, pero ya lo reviso, gracias. —De hecho, hoy tiene una junta con el señor Francois, le notifique un recordatorio. —¿Francois? —Si, me comento algo sobre el cambio de fechas y reprogramación de la premiación. —No lo vi, permíteme un segundo. Reviso mi celular y no tengo la agenda que aviamos sincronizado, de hecho, muchos correos se han borrado, esto debe de haber sido una broma de mal gusto de Dalia. —Sabes, algo paso, pero ya mismo regreso, por favor que me espere 15 minutos. —Claro le aviso. No le llamare porque sé que Dalia hizo esto para que le llamara y chantajearme. Conduzco a prisa hasta la oficina, Francois aún me espera, y respiro de alivio. —Siento la demora. —me disculpo. —No te preocupes, solo es algo rápido. —Adelante —le cedo el paso —puedes traerme dos copas y un vino de la alacena. —pido a Helena. Ella asiente. —¿A qué debo el honor? —seco un poco mi cara con un paño que dejo en mi cajón del escritorio. —Solo te diré que me encantaría celebrar la premiación en tu próximo evento de aniversario de la compañía Newman. —Eso sería asombroso. —sonrió. —De hecho, si no mal recuerdo es el 18 de octubre ¿cierto? Asiento. En eso entra Helena con las copas y el vino, deja todo en medio del escritorio y se retira, yo dirijo mi mirada a otro lado para no ser obvia cuando veo su trasero. —Entonces podremos hacerlo en el four seasons de la ciudad, mi asistente se pondría de acuerdo con la tuya para los presupuestos. —No se me hubiera ocurrido, pero entonces el reconocimiento al mejor empresario será en 2 meses. —No eso es solo el nombramiento de la compañía mejor influyente. —Oh, entonces el reconocimiento. —Se dará a conocer en 1 semana. —Eso es perfecto, espera —pienso —exactamente cuándo. —El 25 de agosto. —Oh, si está bien, dos días antes es la boda de mi hermana y a veces no se que día es, aun influiría los actos de dos días antes. —¿A qué te refieres? —Olvídalo, estaré ansiosa por saber quién ganara. —Te agradezco el recibimiento y sobre todo que si estuvieras de acuerdo. —Es un placer como siempre Francois. Se retira de la oficina, dejo caer mi cuerpo en la silla. —Helena. —llamo. —Si. —desde la puerta contesta. —Puede venir por favor. Recorre el pasillo hasta tomar asiento. —Mañana después de la junta necesitare los presupuestos del evento del año pasado, es del aniversario de la compañía. Ella asiente. —La asistente de Francois estará en contacto contigo para que vean esos presupuestos y sobre eso organizar un evento, bueno no todo si no los números. —Claro. —y sobre todo necesito le pidas a Erick que sincronice los celulares de nuevo, tuve unas fallas con el mío por eso no veía las juntas o nuevas actualizaciones. —Si, algo más. —Solo te pido que aceptes lo que deje en tu cajón del escritorio y lo que llegue a tu nuevo hogar. Me mira asombrada sin entender, solo espero con eso pueda tener un poco de ella.
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