Aún estaba en el suelo semi sentada mirandome fijamente con Felipe preguntandome en que había fallado para que él me pegara ni mis padres me habían hecho eso y él sí, al lado mío estaban mis llaves y mi bolso los tomé parándome lentamente con un dolor fuerte en la rodilla, me puse delante de Felipe y lo mire fijamente a los ojos esta vez ya no era miedo lo que sentía sino rabia mucha rabia. —te voy a dejar claras las cosas — dije, con una mirada fría sin temor — no te quiero volver a ver esto se acaba aquí y ahora Hablé muy sería pasando por su lado para abrir la puerta de mi casa pero él me tomo del brazo una vez más, me quedé quieta pero ya no permitiría más abusos —Kim date cuenta que tu tienes la culpa por ser una coqueta, por no decirme nada y hacer lo que se te plazca como si no

