Caina Libertad le rendía culto a su nuevo dios”. (…) ella decidió su destino cuando se fue de casa, porque quería conocer más, y sino regresa, ella sabrá si buscó su libertad o su esclavitud (…). Caina enfrentó tu realidad, tuvo el valor de hacerlo; aunque no siempre lo que hacemos es lo correcto. Todos nos hemos desarrollado en este mundo donde consideramos más oportuno y sencillo arrojar el pecado a otras personas, a nuestros semejantes o incluso a Dios; por las faltas que ejecutamos o por nuestras adversidades. Hay inclusive personas que llegan a poseer una gran cantidad de incapacidades que imputan a otros de sus fallos como si alguien les hubiese estrangulado y le hubiesen constreñido a tomar esa medida en específico. Lo que no sabemos es que al adjudicarle la culpa a los demás de

