Ella era tan dulce… Lame el clítoris hasta el punto de chuparlo, aunque su coño no estuviera rasurado eso no le impidió para que se lo devorara. Mientras que su lengua juega con aquella pequeña protuberancia rosada e inocente, él utiliza uno de sus dedos para penetrar la v****a de ella. —¡Basta! Debe detenerse, por favor… La temperatura del agua era ideal para el momento, el vapor cada vez era más denso para la ocasión. Antonio se afinca lamiendo y sorbiendo los labios inferiores de la v****a de Bianca al mismo tiempo que su dedo entra y sale de su cuerpo. Siente como Bianca va relajando cada vez más su cuerpo, lo que indicaba que estaba por correrse. No deja de lamer su v****a mientras que la oye gemir entre las quejas. El CEO se aleja un poco de su coño para ver como su dedo entra y

