no somos ganado

1051 Words
Se inclina hacia ella para deslizar dos dedos por el centro de su v****a, empieza a frotar el interior del mismo mientras que con el dedo pulgar de la otra mano perfora un poco el ano de ella. Sonríe con malicia al mismo tiempo que penetra la v****a de ella con los dos dedos. —¿Te han follado antes por el culo? —la joven asiente sin decir una sola palabra —. Bien, eso facilitara las cosas. Toma un vibrador de la mesa donde están los juguetes para llevarlo directo a la v****a de ella, baja la mirada para lograr separar con sus dedos los labios vaginales de ella y meter el vibrador en el cuerpo de la chica. Enciende el aparato y este empieza a vibrar dentro del cuerpo de ella. El cliente lleva su boca hacia la nalga de ella para empezar a lamer mientras que mete y saca el pene de goma de la v****a de ella. Pasa su lengua por todo lo largo del culo de ella hasta que consigue llegar a la línea de separación de ambas nalgas. Mete su nariz en medio de ellas y estira su lengua hasta alcanzar llegar a orificio de ella. Lame el ano mientras que penetra su v****a con un pene artificial, baja con su lengua hasta un poco más abajo pudiendo sentir un poco parte de la v****a de ella. El cliente saca el pene para dejarlo a un lado, masajea su polla húmeda y la encamina hacia la v****a de ella para metérsela de una sola embestida. —¿Te gusta mi v***a? —gime mientras que entra y sale de ella. Posiciona ambas manos sobre su cadera levantada y prosigue metiéndole la v***a hasta el fondo, luego se inclina un poco hacia un lado para tomar un juguete especial de color plateado, el mismo poseía una joya roja en la base que la hacía lucir elegante. La sujeta bien y mientras sigue penetrando su v****a el cliente dirige él juegue hacia el ano de ella, la punta del metal choca con el orificio anal de ella y poco a poco empieza a metérselo mientras que él no le quita los ojos de encima. Muerde sus labios al ver como su v***a entra en la v****a de ella y aquel juguete en el culo de ella. Embiste con más fuerza el coño de la puta hasta que siente que esta por eyacular, rápidamente retira la polla de la v****a para llevarla hacia el culo. Posiciona la cabeza la misma contra el ano y lentamente empieza a penetrarla, observa como su v***a se va perdiendo en aquel pequeño orificio ennegrecido. —Mierda, ¡esto sí que es bueno! Que buen culo tienes —gime de placer al sentir como las paredes anales aprietan su polla. Entre tanto el cliente penetra a la puta, Isabella estaba espiando por la rendija de la puerta, la joven estaba viendo como ese hombre que se la iba a follar a ella se follaba a su compañera. Observa cómo le mete la polla por el culo y luego lleva la mirada hacia el rostro de su compañera, ella fruncia el ceño con fuerza y estaba sudando bastante. Pero el cliente seguía penetrando su culo como si fuese la v****a. La joven sigue mirando, en eso ve que el cliente vuelve a tomar el vibrador y se lo mete por la v****a a su amiga. La joven aprieta los agarrades de cuero que sujetaban sus manos y es cuando Isabella supo que quizás follar con únicamente con Vittorio no era tan malo. A sus compañeras les tocaba soportar eso con varios hombres en la noche, al menos ella saciaba el hambre de uno solo. El cliente embiste el culo de su puta y penetra la v****a de ella sin piedad. —Quiero oírte gemir maldita puta, vamos, quiero que grites del placer. La chica empieza a gemir sonando lo más convencida posible, y aquello quejidos incrementaron el nivel de excitación del cliente. Ella empezó a gritar más fuerte puesto que deseaba que acabase lo antes posible. —Si, si, así me gusta… Fue en ese momento que el cliente eyacula dentro del ano de ella, continúa embistiéndola hasta que se siente satisfecho. Jadea al final, y es cuando extrae su v***a del cuerpo de ella, azota una de sus nalgas. —Vales cada dólar pagado. Isabella se aleja de la puerta al ver que aquel sujeto ya había terminado, ella se dirige al bar para seguir trabajando. —¡Aquí estabas estúpida! —se detiene al escuchar la voz de Fabian—. ¿Qué mierda estas habiendo aquí? —¿Qué pasa? —Vittorio no te quiere trabajando esta noche, al parecer no desea tener discordias con los clientes por querer comprarte para follar. Ella parpadea varias veces, quizás eso era un alivio, de momento. —Sigues siendo so favorita, y eso debe ser una suerte para ti. Por ahora —Isabella mira a la Fabio con odio ya que por culpa suya estaba en ese maldito infierno. —Estoy aquí por su maldita culpa, espero que algún día alguien le dé su merecido. —Querida, todas están aquí gracias a mí. —No somos ganado. —Muy tarde para quejarse, esta es tu vida así que acostúmbrate a ella. Ahora vete a la zona vip para atender los caprichos de tu jefe. Ella tensa la mandíbula para luego dirigirse a su destino, aunque era un alivio no ser cogida por 4 o 5 sujetos la misma noche, era desagradable tener que atender al infeliz de Vittorio. Si tan solo pudiera encontrar la forma de escaparse, pero las chicas le aseguraron que eso era imposible ya que Vittorio tenía una de las mejores seguridades de la ciudad. Todo estaba custodiado. —Se buena chica y no lo hagas enojar, hoy ha estado de muy mal humor —oye a Fabio de fondo, ese tipo era el peor de todos, secuestraba a las chicas para llevarlas a ese inmundo lugar. —Maldito infeliz…—musita enojada, sentía mucha impotencia por no poder hacer nada por ella misma. No quería estar en ese lugar. No como algunas de las otras que ya se habían adaptado como si lo que hicieran era una gran Azaña.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD