El día que toco la visita Teo no fue a ver a los niños, de nada sirvió que Casandra los alistara para que los viera. Lo peor fue que los niños no echaron de menos a su papá en ningun momento. Así pasaron dos semanas donde Teo no fue a ver a los niños. Casandra se sentía aliviada de cierta manera ya que no veía sufrir a los pequeños. Pero nada podía salir tan bien, ya que detrás de eso Teo tenía una sucia artimaña. Semanas después... Una mañana cuando Casandra estaba lista para llevar a Matias a la escuela, recibió la llamada de su abogado. - Bueno.-Contesto atareada ya que traía a Anya en brazos, la mochila de Matias y las llaves en la mano- ¿Qué paso abogado?. - Casandra, te tengo una mala noticia...que espero la podamos resolver. Casandra bajo a la pequeña Anya para escuchar

