Tal y como lo había escuchado,
Teo le estaba siendo infiel a Casy.
Estaba dolida, tenía el corazón roto,
había llorado toda la noche por la tristeza tan profunda que sentía.
Ella sabia que la suegra y cuñada no la toleraban, que como escucho el día anterior maldecían el día que conoció a Teo, algo que le era totalmente indiferente.
Pero su esposo: quien debía cuidarla, amarla, respetarla y protegerla, la estaba traicionando.
A la mañana siguiente Teo se fue a trabajar como siempre; todo tal cual era su rutina diaria.
Solo le pidió mil veces perdón a Casandra antes de retirarse, prometiendo que ahora sí llegaría temprano.
Ella se quedo en su vivienda, arreglando como siempre todo lo que sus pequeños tiraban.
Ya les estaba enseñando a recoger sus juguetes, para que no tuviera tanto tiradero.
El día era gris y soso para Casandra, incluso el sol podía estar en su máximo esplendor y ella sentiría que estaba nublado.
Quería que el mundo se detuviera para llorar su dolor, pero eso era imposible.
Tenía que pasar el trago amargo sin poder siquiera gritar desconsoladamente para desahogarse aunque sea un poquito de todo lo que estaba sufriendo.
- ¡Casandra, Casandra!.
Estaba con sus pequeños cuando escucho a la suegra tocar como loca la puerta.
Puso los ojos en blanco, suspiro con fastidio para después atender a su suegra.
- ¿ Qué sucede, por qué toca tan feo?.Asusto a los niños.
Le cuestionó Casandra con cierto fastidio.
- ¿ Qué mentira le dijiste a mi hijo?.
- ¿ Perdón?.
La señora se paso sin invitación,(Como siempre) Casandra, quien había pasado la peor noche de toda su vida, suspiro de fastidio.
Dio la vuelta para ver a su suegra enfurecida en medio de la sala.
- ¡No te hagas Casandra, algo le dijiste a mi hijo, para que fuera a reclamarme no se que cosas en la mañana!.Mira jovencita -La señalo con coraje- No sé que inventaste, pero no vas a lograr que mi hijo se ponga en mi contra, antes me deshago de ti, me escuchaste.
- Mire señora -Casandra ya no soportaba más a su suegra, así que por primera vez intento ponerla en su lugar- No sé de que habla, si su hijo le reclamo algo, nada tengo que ver.Así que le voy a pedir que salga de mi casa y me deje tranquila.
- ¡Te recuerdo, que esta es mi casa, y si vives aquí es por mí hijo.
Porque si fuera por mí, ahora mismo te sacaría de los cabellos a la calle!.
La señora estaba furiosa, la realidad es que sí era capaz de cumplir con sus amenazas.Casandra la vio con fastidio, ya estaba acostumbrada a sus arranques, siempre le hacia lo mismo.
- Haga lo que quiera, no me interesa.
Le respondió desganada, como si fuera un robot programado.Su noche había estado fatal y al parecer el día comenzaba igual.
- ¡Ya te dije Casandra, esto no se va quedar así me escuchaste!.
Sentencio la señora con coraje.
- A mí no me amenace señora, yo no tengo nada que decirle a su hijo para que vaya con usted a reclamarle.
Más bien...haga memoria, recuerde lo que le esta tapando a su hijo.
La señora se hizo la ofendida.
- ¿ Perdón, de qué hablas?.
Como si no supiera de que hablaba su nuera, la señora fingió que no sabia nada.
- Usted sabrá, al igual que su hija.
- Estas loca.
Se dirigió a la puerta para retirarse, ignorando por completo lo que su nuera estaba diciendo.
Pero Casandra le soltó la verdad en ese momento, no dejaría que se fuera sin saber que estaba enterada de la bajeza que había hecho su hijito adorado.
- No señora, no estoy loca.
Lo mismo me dijo su hijo anoche que llego, muy tarde por cierto, después de dejar a su amante en su casa. -La señora abrió los ojos sorprendida, no por lo de la amante; si no porque Casandra ya lo sabia- Que pocos valores tiene para solapar a su hijo en una porquería así.Le recuerdo que tiene una hija, que le pueden hacer exactamente lo mismo.
- ¿ Cómo te atreves?.Mi hija nunca pasara por algo así, ella sí se dedica a su hogar ,atiende a su marido, se cuida.No como otras -Miro de arriba abajo a Casandra menospreciandola- Bien merecido te lo tienes, obviamente mi hijo tenía que buscar lo que no encontraba en su casa.
- No señora, yo no soy la culpable que su hijo sea un poco hombre.
La señora, no se contuvo más y propinando una fuerte cachetada al rostro de Casandra, se quedo mirándola con odio.
- ¡A mi hijo no lo vas a insultar estúpida!.
Casandra se agarro la mejilla por el golpe que le había dado su suegra, le volteo todo el rostro de lado.
Los niños, que estaban jugando en la sala, vieron como su abuela había golpeado a su mamá, Matias que ya era mas consiente, corrio con su mamá.
- Mami, mami.
Casandra, tomo a su hijo en brazos para que no se asustara, mientras Anya seguia jugando, sin entender nada debido a su muy corta edad.
- Y si mi hijo se busco a otra es porque eres insoportable, bien merecido te lo tienes.Esto lo sabra mi hijo ten por seguro que así sera, y mira -La señora le trono los dedos con coraje- Así te vas a ir de mi casa.Si crees que mi hijo es un poco hombre ya te debiste haber largado desde hace mucho tiempo.
Nada te parece: que si no te da dinero suficiente, que si no te lleva a pasear.No jovencita, si mi hijo no es tu esclavo, si quieres salir y pasear para despilfarrar el dinero de mi hijo, estas pero si bien equivocada, mientras me tenga a mí, no voy a permitir que le saques el dinero para tus caprichos de niña mimada.
- Mami...abue mala, mami.
El pequeño Matias, era muy inteligente, vio que su abuela había hecho llorar a su mamá.
Asi que comenzó a llorar al igual que su mamá.
- ¡Mira lo que ocasionas, que mi nieto me falte el respeto.
Eres una víbora Casandra, espero que mi hijo muy pronto te mande al diablo.Y creeme si eso pasa, no voy a dejar que te lleves a mis nietos!.
Sentencio la señora y salio de ahi azotando la puerta tras de ella.
Casandra, limpio sus lágrimas, mientras tranquilizaba a su pequeño.Anya, comenzó a llorar por ver a su hermanito.Y ahí estaba todo un concierto de llanto con los dos pequeños.
- Ven mi amor, ven -Casandra cargo a su niña, para calmarla- No pasa nada mi vida, calma.
-Mami, ¿ Poqué abu te pego?.
Matias empezaba a pronunciar bien las palabras así que con su poco vocabulario cuestiono a su mamá.
El pequeño Matias acaricio con su manito la mejilla de su mamá, mientras las lágrimas corrían por su rostro.
- No pasa nada mi amor -Casy, limpio sus lágrimas y tranquilizo a su hija- Ya tranquila mi amor, no llores.
Casandra, se levanto, tomo una maleta y comenzó a guardar ropita de sus hijos.
Se iría de ahí, no iba a esperar a que la señora cumpliera sus amenazas y le quitara a sus hijos.
Así que tomo la decisión de marcharse, ya no soportaba más, su vida era miserable en ese lugar.
Cambio a sus pequeños, echo un vistazo para no encontrarse con su suegra y emprendió la huida.
Le dijo a su hijo, que no hablara, para que no la descubrieran y así fue, logro salir a la calle, camino a toda prisa con su hija en brazos y su pequeño Matias de la mano.
Al doblar la esquina, se topo de frente con su cuñado.
- ¿Casandra?.
Ella lo vio horrorizada, pero sabia que tal vez él podría ayudarla ,nunca había sido grosero con ella, más bien él siempre estaba en su mundo, que muchas veces no se daba cuenta de lo que sucedía en casa.
- Tío, abu le pego a mami.
El pequeño Matias, al ser tan pequeñito decía todo lo que veía.
- ¿ Es verdad eso, por eso te vas, qué sucede Casandra?.
Su cuñado se veía preocupado, agarro a su cuñada de los hombros, dándose cuenta del golpe que tenía en su mejilla.
- No le vayas a decir a nadie que me viste Ángel, ya no soportó más.-Las palabras se quedaron atoradas en su garganta, junto un nudo en el estómago- Estoy cansada de tantas faltas de respeto a mi persona, no lo merezco.
- ¿ Pero a dónde te vas a ir Casandra?.
Su cuñado se mostró preocupado ante la situación.
- Voy a casa de mis papás.
¿A dónde más puedo ir?.
- Pero...¿ Qué paso?.Mi hermano te hizo algo, no entiendo.
- Ángel por favor dejame ir, tu mamá va salir y no dejara que me vaya con mis hijos.
Entre lágrimas Casandra le suplicó a su cuñado que no interviniera y dejara que se fuera.
- Esta bien ...entiendo, yo te llevo, esperame.
Su cuñado, saco su celular para llamar un taxi; el cual llego en cuestión de minutos, ambos subieron y emprendieron la huida.
Casandra estaba destrozada, no por dejar esa casa, si no por todo lo que estaba pasando.Las lágrimas corrían por su rostro mientras su pequeña le limpiaba con sus manitas tiernas.
Matias iba distraído en la ventana con su tío, quien intentaba que no viera a su mamá llorar.
Al llegar a casa de sus padres, Lidia estaba en la puerta a punto de irse a la escuela.Vio que venia su hermana y se sorprendió porque no era común que fuera a verlos.
Vio a Ángel y entendió que algo no estaba bien.
Ayudó a su hermana con la niña, ahí vio un semblante deplorable en ella.
- ¿ Qué paso Cas ?.
Lidia vio a Ángel intentando conseguir respuesta con él ,pero él igual no sabia nada, solo que Casandra se quería ir de la casa.
Alzo los hombros en señal de no saber nada.
- ¿Esta mi mamá?.
Pregunto Casandra a su hermana.
- Sí ...vamos.
Lidia ayudo a su hermana, pero antes de entrar a casa, Casandra se despidió de su cuñado.
- Gracias Ángel, no tengo como pagar lo que hiciste.Muchas gracias.
- No hay que agradecer, por favor cuidate.Y cuida a los niños.Espero por el bien de ellos que todo se solucione.
Casandra entro a casa con sus pequeños.Lidia la vio desaparecer y cuestiono a Ángel.
- ¿ Qué le hizo el estúpido de tu hermano?.Ah no, tal vez la bruja de tu mamá o la insoportable de tu hermana.
Ángel la vio muy enojada, cruzada de brazos, soltó una pequeña sonrisita , lo que hizo enojar más a Lidia.
- No sé... Yo no se nada.
- ¿ Cómo rayos no vas a saber, entonces como es que trajiste a mi hermana hasta aquí?
Ángel sonrió desconcertado con cierto nerviosismo.
- Mira, no sé que paso ok, yo solo la traje y ya, porque la vi sola en la calle con los niños.
- Más te vale que sea verdad.
Lidia lo miro de arriba abajo con cierto desprecio.
Ángel también la observo, pero no tenía la intención de pelear, bueno en realidad él no era así.
Era la primera vez que veia tan cerca a Lidia , pudo ver su belleza.
Esa cara angelical que tenía pero con expresión de un verdadero diablo.
Se dio cuenta de lo que había notado y se puso serio.
- Te dejo niña. Que todo salga bien.
Camino para retirarse, Lidia imitó con burla lo que él dijo.
Él volteo y la cacho, le dio risa al mirar que ella se sorprendió de haber sido expuesta.
Como no supo que hacer le enseño el dedo medio y se metió para ver a su hermana.