7- 𝑫𝒆𝒄𝒆𝒑𝒄𝒊𝒐́𝒏.

1781 Words
Tal como sospecho Casandra, se encontraba embarazada. Un nuevo hijo, una nueva responsabilidad. Un angelito que tendría que cuidar. Ahora eran más responsabilidades. Añoraba ver a sus padres, muy pocas veces lograba verlos. En su segundo embarazo Casandra estuvo muy delicada, los síntomas eran mucho más agudos que cuando estuvo embarazada de su hijo. Pero se repetía una y mil veces que pronto pasaría. Ya estaba a nada de tener a su bebé, que ahora seria una linda niña. Una linda niña a la que llamarían: Anya , ella había escogido el nombre de su princesa, ya que el de su hijo lo había elegido su esposo, aunque no dudaba nada que había sido elección de su querida suegra. El niño se llamaba Matias. Nuestra querida protagonista trajo al mundo a una princesa hermosa. - Casy nuestra hija es hermosa... Teo se encontraba cargando a su hija, pronto seria dada de alta su esposa, solo estaba esperando a la enfermera para ir a firmar su salida. Una vez en su casa, Casandra volvió a ver a su Matias, dado que había estado hospitalizada su suegra se lo había cuidado.El pequeño en cuanto vio a su mamita (como él le decía) extendió sus bracitos para que lo cargara. Casandra lo había echado mucho de menos, así que lo abrazo con muchísimas ansias y cariño. Mientras su suegra ponía los ojos en blanco por ver la escena, no toleraba que el pequeño quisiera o extrañara tanto a su mamá. Al día siguiente... - Ay Casandra, esta bien preciosa mi sobrinita. Lidia, la hermana de Casandra estaba de visita para ver a su hermana y sobrina. De hecho estaban sus padres y Lucas. - Casandra, de hecho ya son muchos hijos no crees. Dijo Lucas y su mamá le soltó un golpe, del que se sobo entre risas. - Callate Lucas, no seas impertinente. Le dijo el señor Mario, papá de Casandra. - Ay papá es broma. Pasaron un momento agradable, por unos instantes Casandra olvido que en realidad no era 100% feliz. Claro que amaba a sus hijos, los adoraba con todo su ser. Pero viviendo en ese lugar ella nunca seria realmente feliz. Ya había logrado que su marido no le diera su sueldo a su mamá. Lo que genero un conflicto evidentemente. Pero a Casandra poco le importaba lo que dijera su suegra, ella debia ver por sus hijos, para hacer que nada les faltara. Su esposo estaba en un buen trabajo, lo había conseguido gracias a unas amistades. Pero Casandra anhelaba tener su propia casa, algo que fuera cien por ciento de ella. Ahora donde vivían ya resultaba pequeño. Porque ya tenían a dos hijos. Dos años después... Pronto Matias entraría a primer año de preescolar, la pequeña Anya ya tenía dos añitos, estaba en sus terribles dos; donde los pequeños quieren hacer todo, experimentan y comienzan a conocer su alrededor. Casandra se había centrado en cuidar a sus pequeños. Era muy amorosa y considerada con sus hijos, trataba de todas las maneras estar cerca de ellos siempre.Teo ya le daba para los gastos de su casa. Casandra empezó a cocinar en su propia cocina. Sentía un gran alivio ya que ya no dependía de la suegra para comer. Pero nada era cien por ciento felicidad. De un tiempo a la fecha Teo comenzaba a llegar muy tarde, con el pretexto que le habían dado un puesto de más rango, así que tenía más responsabilidades. Casandra nunca lo cuestionaba en nada y creía todo lo que él le dijera; así fuera la excusa más inverosímil ella nunca dudaba de su marido. No hasta que un día escuchó a su suegra platicar con su cuñada. Ese día ya era muy noche,sus hijos ya se encontraban dormidos y arropados. Nuestra protagonista estaba arreglando cosas de sus hijos cuando recordó que tenia que ir por juguetes de los niños a casa de su suegra.Como estaba su cuñada ahí, se los llevaría su hijo que por cierto siempre se llevaba los juguetes de sus pequeños. Antes de entrar a la sala escucho que la suegra y cuñada estaban hablando.Asi que hizo lo que tanto hacían las otras, escuchar la plática. - Ay mamá de hecho esta mejor que la insípida de Casandra. Casandra no entendió lo que quería decir su cuñada, solo puso los ojos en blanco. - Es una de las secretarias de la empresa, es obvio que mi hijo iba a verla con otros ojos, tan solo ve a Casandra desde que tuvo a mi niña, se descuido bastante. Esta flaca y ojerosa, ay maldita sea la hora que mi hijo se caso con ella, es una manipuladora, ya tu hermano no me da mi dinerito, sabrá que artimañas usa para manipularlo. - Ay mamá sabemos que usa para manipularlo, aparte, por favor nunca ha sido bonita y con sus aires de grandeza me choca, bien merecido se lo tiene, ya se había tardado mi hermano en ver a otra mujer. En el cumpleaños de Gaelito le llevo un regalo muy bonito y ella sí cae bien, es muy linda. Casandra estaba fría al escuchar lo que ese par estaba diciendo. Su marido tenia una aventura. Y no solo eso, convivía con su familia, llevo sus manos a la boca, porque no podía creerlo. Ahora entendía el porque sus llegadas tarde, porque de pronto le bajo el dinero a pesar que tenia un puesto mejor pagado. Casandra se regreso a su pequeña casa. Le marco por teléfono a su marido y este no respondió. Era obvio, seguramente estaba con su amante. Ella no pudo más y se solto a llorar, no entendía en que había fallado. Si se había alejado un poco de su esposo era porque se dedicaba al cien a sus hijos, al hogar, a que todo estuviera perfecto. Se sentía desilusionada, triste, enojada. Era un sin fin de emociones lo que estaba experimentando. Pasaron muchos pensamientos por su cabeza; se iría de ahí para que Teo entendiera que de ella no se iba a burlar, lo demandaría por infiel. Pero.. ¿a dónde podría irse?. A casa de sus padres tal vez. Estaba a punto de estallar del coraje cuando llego Teo ya demasiado tarde.Había perdido la noción del tiempo que ni cuenta se dio que era tardicimo. Sus hijos seguían tranquilamente dormidos, Casandra que lo estuvo esperando todo este tiempo, lo recibió en la puerta. Este la vio extraña y la cuestionó. - ¿ Qué te pasa?. Camino hacia el baño mientras Casandra lo siguió. Se metió al baño con él, para no gritarle su precio en donde los niños podían escuchar. Pero a Teo se le hizo raro el comportamiento de su esposa y la vio con duda. Se percato que tenía los ojos hinchados, así que pensó que otra vez le reclamaría el hecho de vivir ahí. Pero aún así, quiso averiguar que le pasaba a su esposa. - ¿Qué te pasa Casy, por qué me sigues al baño?. - ¿ Cómo se llama? Le cuestiono Casandra con los brazos cruzados. - ¿ De qué hablas, qué te pasa?. Casi ignorándola, quiso actuar como si nada. - ¿ Crees que es justo lo que me estas haciendo Teo?.Después de todo lo que te he soportado, no solo a ti, si no a tu madre y a tu hermana. - ¿De qué hablas Casandra? -Se hizo el loco, se volteo, pero se topo con la imagen de Casandra en el espejo que tenia justo enfrente- ¿Ahora qué te pasa?.¿Vas a empezar con lo mismo otra vez?. - Responde lo que te pregunte Teo. ¿ Crees que tus hijos merecen esto que estas haciendo?. - Casandra te has vuelto loca, no sé de que estas hablando. Poco le faltaba a Casandra para echar humo por las orejas de lo enfadada que se encontraba. No podía creer lo descarado que se había vuelto Teo, donde había quedado ese hombre que se sentía hasta temeroso de hablar con alguien, ahora lo veía decidido y fuerte. Claro, lo había cambiado el hecho que se sentía un galán o que podia conquistar a otra mujer que no fuera su esposa. - Claro, claro, la vieja confiable no, decir que la mujer esta loca.Enseñame tu teléfono Teo. Casandra extendió su mano para que Teo le diera su teléfono, cosa que no paso obviamente. - No te voy a dar nada Casandra, no sé de que hablas y ya basta, deja que me cambie para poder dormir, mañana tengo una reunión muy importante y no puedo llegar tarde. - ¿De verdad no me enseñaras el teléfono Teo?. - No Casandra, no sé que tengas y no quiero averiguarlo, estoy muy cansado ,solo quiero irme a dormir. ¿Puedo, o también eso te molesta?. - Por eso te fuiste solo a la fiesta del hijo de tu hermana no, te vino muy bien que ese día Anya se enfermara, para poder llevar a tu amante a la fiesta. Casandra le soltó lo poco que sabia, su esposo la vio a los ojos, pero no logro sostener su mirada, así que la evadió ,la culpa lo delato . Ya que vio como Casandra estaba sufriendo, sintió un golpe en el corazón. Era su esposa y la estaba dañando, sintió culpa , se sintió miserable, y por supuesto que lo era. Vio a su mujer llorando desconsolada al ya no soportar lo que estaba pasando y lo que había escuchado. Seguían en el baño, Casandra se tiro al suelo destrozada. ¿ Por qué Teo le había hecho algo así?. ¿ Qué hizo ella para que él dejara de amarla?. - Casy...mi amor -Se puso frente a ella, queriendo tomar sus manos, pero ella no se dejaba- Casy, te juro que no es lo que piensas. - ¿ Cómo pudiste Teo?. ¿ Cómo te atreviste a llegar tan lejos?.Llevaste a esa mujer a una reunión familiar, donde toda tu familia la vio.Mientras que yo estaba aquí cuidando a tu hija enferma. - No es así, las cosas no son como crees, dejame explicarte sí. Casandra abrazo a Teo, sentía que lo había perdido...y sí, se sentía culpable, porque muchas veces ella no se sintió feliz de estar a su lado. - Casy perdoname por favor soy un imbécil. Ambos se pusieron a llorar en el piso de su baño, estaban abrazados mientras sentían que su corazón estaba destrozado. Por que sí, él sabia que había traicionado a la mamá de sus hijos a la mujer que había jurado cuidar y proteger. Matías. Proviene del hebreo y significa “fiel a Dios”. El nombre Anya tiene origen ruso y significa "misericordiosa".
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