PRÓLOGO
Dicen que todos nacemos con una historia escrita en la piel. Que hay quienes llegan al mundo con un suspiro, otros con un grito, y algunos —como yo— con un accidente y un perro n***o cruzando la carretera.
A veces pienso que la vida quiso avisarme desde el principio: no iba a ser fácil, pero sí inolvidable.
Mi madre, Rut, siempre contó mi llegada como una mezcla de locura y milagro. Y aunque he escuchado esa historia tantas veces que podría recitarla de memoria, cada vez me sorprende igual. Tal vez porque fue el punto exacto donde empezó todo: mi vida, la de mi familia, los secretos, los silencios… y la fuerza que, sin saberlo, me fue formando.
Crecí en una isla donde el calor se pegaba al cuerpo como una segunda piel y el sonido del mar era el reloj de todos los días. Una isla que parecía un mundo aparte, lleno de supersticiones, risas, tragedias y esa gente que, aunque la vida los golpee, siempre tiene una historia que contar y un café para ofrecerte. Allí, cada nacimiento, cada boda, cada muerte, tenía un eco en todo el pueblo. Y mi historia no fue la excepción.
Siempre que mi madre la cuenta, empieza igual: “Esa madrugada el cielo estaba encendido, como si fuera a parir conmigo”. Y yo la imagino, joven, con esa calma peligrosa que tienen las mujeres cuando saben que no hay vuelta atrás. Mi padre, Ricardo, con su moto blanca y roja —la que amaba más que a sí mismo—, intentando ganarle a la vida y al destino en una sola carrera. Y un perro, un maldito perro n***o, que decidió cruzarse justo cuando yo estaba a punto de llegar.
Dicen que algunos nacen bajo una estrella. Yo nací bajo una curva maldita.
Con los años entendí que esa historia no era solo una anécdota familiar. Era una advertencia, un retrato de quién soy. Porque desde esa madrugada aprendí que todo lo que parece un desastre puede ser el inicio de algo que vale la pena.
Y porque, aunque mi vida empezó entre el caos, el miedo y la risa nerviosa de un doctor que llegó tarde, todavía creo que nada pasa por casualidad.
Me llamo Kendra Britton, y esta es la historia de cómo todo comenzó en una isla donde el destino y el desorden caminan de la mano.