Esa tarde, volví a casa de Alvar muy pensativa. Extrañamente, al término de ese día, estaba pensando demasiado en papá. Digo extrañamente, porque hace días no me pasaba. Pero entendí en ese momento, mientras iba subiendo en el ascensor, que no podía decirle al mundo ni mucho menos, a mí misma, que ya había superado lo sucedido con papá, porque no era cierto. Recordé en ese instante, la llamada que estaba registrada en el teléfono de la casa de la isla, el día que papá murió. Había olvidado por completo que tenía una doble misión, seguir el legado de papá con su empresa y descubrir quién lo había llamado ese día. Estaba casi segura de que esa misma persona tenía mucho que ver con el ataque que había sufrido días antes. Con respecto a eso, la policía seguía investigando y Erik ya me había d

