.:. CHAPTER FIVE .:.
( R.J )
LLEGARON A KING'S CROSS CON veinte minutos de adelanto; los conductores del Ministerio les consiguieron carritos, descargaron los baúles, saludaron al señor Weasley y se alejaron.
El señor Weasley se mantuvo muy pegado a Lyra y Harry durante todo el camino de la estación.
-Bien, pues -propuso mirándolos a todos- Como somos muchos, vamos a entrar de dos en dos. Yo pasaré primero con Harry y luego quiero que pasen Lyra y Percy.
Lyra espero que Harry y el señor Weasley pasaran, para después empujar su carrito.
Un instante después se encontraba en el andén nueve y tres cuartos.
Levantaron la mirada y vieron el
expreso de Hogwarts. Busco con la mirada a sus abuelos y los encontro junto con sus tíos.
-Voy a saludor a mis abuelos -informó Lyra.
-Mira amor, si no es más ni menos que la princesa rockera -hablo Newt sonriendole a la ojigirs.
-¿Como están? Los extrañé -Lyra se tiro a abrazar a su abuelo.
-Mal -la rubia se separó de Newt buscando algún signo de que algo estuviera mal- Porque no voy a ver a mis nietos por casi un año.
-¡Abuelo! -se quejo Lyra- Pense que te habia pasado algo... Bueno, Rolf vuelve para navidad ¿no?
-Si, pero vos no. Si te quedas en Hogwarts solo por Harry, tendrias que traelo a casa.
-Lo voy a pensar -la ojigris se rio- ¿Donde están los tíos? Antes estaban aca...
-Fueron a despecirse del amigo de Rolf -hablo su abuela.
Se oyó un potente silbido y pasaron unos guardias cerrando todas las
puertas del tren.
-¡Los voy a extrañar y voy a mandar cartas, lo prometo! -gritó Lyra subiendose al tren.
-Tengo que hablarles a solas -les dijo Harry.
-Vete, Ginny -dijo Ron.
-¡Qué agradable eres! -respondió Ginny de mal humor; y se marchó
muy ofendida.
-A veces me gustaría tener hermanos, pero pienso en Ron y se me pasa -le susurró Lyra a Hermione logrando que estara riera.
Los cuatro amigos fueron por el pasillo en busca de un compartimento vacío, pero todos estaban llenos salvo uno que se encontraba justo al final.
En éste sólo había un ocupante: un hombre que estaba sentado al lado de la ventana y profundamente dormido.
El extraño llevaba una túnica de mago muy raída y remendada. Parecía
enfermo y exhausto. Aunque joven, su pelo castaño claro estaba veteado de
gris.
-¿Quién será? -susurró Ron en el momento en que se sentaban y
cerraban la puerta, eligiendo los asientos más alejados de la ventana.
Lyra movio un poco de asiento a Harry.
-¿Que? Yo me quiero sentar cerca de él.
Harry la miro confundido pero no dijo nada.
-Es el profesor R. J. Lupin -susurró Hermione de inmediato.
-¿Cómo lo sabes?
-Lo pone en su maleta -respondió Hermione señalando la maleta. El nombre, «Profesor R. J. Lupin», aparecía en una de las esquinas, en letras medio desprendidas.
-Me pregunto qué enseñará -dijo Ron frunciendo el entrecejo.
-Está claro -susurró Hermione- Sólo hay una vacante, ¿no es así?
Defensa Contra las Artes Oscuras.
-Lupin... que apellido raro. Ron -lo llamó Lyra logrando que este le prestara atención- Deci Lupin muchas veces rápido... Lupin,Lupin, Lupin, Lupin, Lupin, upion.
Ron carcajeo y también repitio varias veces el apellido de su nuevo profesor.
-Basta -los silencio Hermione- bueno, ¿qué nos ibas a contar?
Harry explicó la conversación entre los padres de Ron, que habia escuchado junto con Lyra y las advertencias que el señor Weasley acababa de hacerle. Cuando terminó, Ron parecía atónito y Hermione se tapaba la boca con las manos. Las apartó para decir:
-¿Sirius Black escapó para ir detrás de ustedes? ¡Tendran que tener muchísimo cuidado!
-¡Qué tonto tendría que ser Harry para ir detrás de un chalado que quiere matarlo! -exclamó Ron, temblando.
-¡Ron! Es mi tío, más respeto.
-Perdón Nix, pero te puede matar. Nadie sabe cómo se ha escapado de Azkaban -dijo Ron- Es el primero. Y estaba en régimen de alta seguridad.
-Pero lo atraparán, ¿a que sí? -dijo Hermione convencida.
-Es un Black, Herms. Somos buenos en todo, asi que se va a esconder bien -dijo Lyra.
-¿Qué es ese ruido? -preguntó de repente Ron.
De algún lugar llegaba un leve silbido. Miraron por el compartimento.
-Viene de tu baúl, Harry -dijo Ron.Un momento después, había sacado el chivatoscopio de bolsillo de entre la
túnica de Harry. Daba vueltas muy aprisa sobre la palma de la mano de Ron,brillando muy intensamente.
-¿Eso es un chivatoscopio? -preguntó Hermione con interés.
-Sí... Pero claro, es de los más baratos -dijo Ron- Se puso como loco cuando lo até a la pata de Errol para enviárselo a Harry.
-Vuélvelo a meter en el baúl -le aconsejó Harry, porque su silbido les
perforaba los oídos- o le despertará.
Ron metió el chivatoscopio en un calcetín y luego cerró el baúl.
-Podríamos llevarlo a que lo revisen en Hogsmeade -dijo Ron, volviendo
a sentarse- Fred y George me han dicho que en Dervish y Banges, una tienda de instrumentos mágicos, venden cosas de este tipo.
-¿Sabes más cosas de Hogsmeade? -dijo Hermione con entusiasmo- He leído que es la única población enteramente no muggle de Gran Bretaña...
-Sí, eso creo -respondió Ron- Pero no es por eso por lo que quiero ir. ¡Sólo quiero entrar en Honeydukes!
-¿Qué es eso? -preguntó Hermione.
-Es una tienda de golosinas, donde tienen de todo... Diablillos de pimienta que te hacen echar humo por la boca... y grandes bolas de chocolate rellenas de mousse de fresa y nata de Cornualles, y plumas de azúcar que puedes chupar en clase y parecer que estás pensando lo que vas a escribir a continuación...
-Pero Hogsmeade es un lugar muy interesante -presionó Hermione- En lugares históricos de la brujería se dice que la taberna fue el centro en que se gestó la revuelta de los duendes de 1612. Y la Casa de los
Gritos se considera el edificio más embrujado de Gran Bretaña...
-... Y enormes bolas de helado que te levantan unos centímetros del suelo mientras les das lenguetazos -continuó Ron, que no oía nada de lo que decía Hermione.
Hermione se volvió hacia Harry y Lyra.
-¿No será estupendo salir del colegio para explorar Hogsmeade?
-Supongo que sí -respondió Harry apesadumbrado- Ya me lo contaréis
cuando lo hayáis descubierto.
-Si seria estupendo si los abuelos me hubiesen firmado el permiso -dijo Lyra
-Si, yo tampoco puedo ir, los Dursley no firmaron la autorización y Fudge tampoco quiso hacerlo.
-Pero Nix...¿Por que tus abuelos no firmaron la autorización?
-Bueno... puede que en vacaciones hiciera algunas cosas sin permiso y...
A la una en punto llegó la bruja regordeta que llevaba el carrito de la
comida.
-¿Crees que deberíamos despertarlo? -preguntó Ron, incómodo, señalando al profesor Lupin con la cabeza- Por su aspecto, creo que le vendría bien tomar algo.
Lyra que estaba sentada a su lado le toco el brazo.
-¿Señor?¿Lupin?¿R.J?
-No te preocupes, querida -dijo la bruja- Si se despierta con hambre, estaré en la parte delantera, con el maquinista.
-Está dormido, ¿verdad? -dijo Ron en voz baja, cuando la bruja cerró la
puerta del compartimento- Quiero decir que... no está muerto, claro.
-No, no: respira.
La lluvia arreciaba a medida que el tren avanzaba hacia el norte; las
ventanillas eran ahora de un gris brillante que se oscurecía poco a poco, hasta que encendieron las luces que había a lo largo del pasillo y en el techo de los compartimentos.
-Debemos de estar llegando -dijo Ron. Acababa de decirlo cuando el tren empezó a reducir la velocidad-Estupendo -dijo levantándose y yendo
para ver algo fuera del tren- Me muero de hambre. Tengo unas ganas de que empiece el banquete...
-No podemos haber llegado aún -dijo Hermione mirando el reloj.
-Entonces, ¿por qué nos detenemos?
El tren iba cada vez más despacio.
-¿Habremos tenido una avería?
-No sé...
Se oyó el sonido que produce la mano frotando un cristal mojado, y Lyra vio la silueta negra y borrosa de Ron, que limpiaba el cristal y miraba fuera.
-Algo pasa ahí fuera -dijo Ron- Creo que está subiendo gente...
La puerta del compartimento se abrió de repente y alguien cayó.
-¡Perdona! ¿Tienes alguna idea de lo que pasa? ¡Ay! Lo siento...
-Hola, Neville -dijo Harry,
-¿Harry? ¿Eres tú? ¿Qué sucede?
-No, es mi abuela.
-¡No tengo ni idea! Siéntate...
-Voy a preguntarle al maquinista qué sucede -Lyra oyó abrirse de nuevo la puerta, y después un golpe y dos fuertes chillidos de dolor.
-¿Quién eres?
-¿Quién eres?
-¿Ginny?
-¿Hermione?
-¿Qué haces?
-¡¿Por que todos vienen a nuestro compartimiento?! ¿Que hice Melin para merecer esto? -se quejo Lyra apoyandose en el hombro de Harry.
-Entra y siéntate...
-No.. no hay más lugar -volvió a quejarse Lyra.
-¡Silencio! -dijo de repente una voz ronca.
-Bueno no te enojes... -Lyra no termino de hablar.
Una luz parpadeante iluminó el compartimento. El profesor Lupin parecía tener en la mano un puñado de llamas que le iluminaban la cansada cara gris. Pero sus ojos se mostraban cautelosos.
-No se muevan -dijo con la misma voz ronca, y se puso de pie, despacio, con el puñado de llamas enfrente de él. La puerta se abrió lentamente antes de que Lupin pudiera alcanzarla.
De pie, en el umbral, iluminado por las llamas que tenía Lupin en la mano,
había una figura cubierta con capa y que llegaba hasta el techo. Tenía la cara completamente oculta por una capucha y Lyra se dio cuenta rápidamente que ese ser era un dementor.
Detras de Lyra se sintio y golpe. El profesor Lupin se puso delante de ella y saco la varita.
-Ninguno de nosotros esconde a Sirius Black debajo de la capa. Vete.
Pero el dementor no se movió, así
que Lupin murmuró algo y de la varita salió una cosa plateada hacia el
dementor. Y éste dio media vuelta y se fue...
-¿Como están? -preguntó el profesor Lupin dandose vuelta.
-Bien, aunque Harry... -dijo Ron mirando a Harry desmayado en el suelo.
-Necesito a Colin. Hay que sacarle una foto asi... -comenzó Lyra.
-¡Lyra! -la reto hermione.
El profesor Lupin la miro con atención.
-¿Lyra, no? ¿Estas bien? -preguntó Lupin. Cuando la rubia se dio vuelta para mirarlo sintió que le faltaba el aire, eso ojos los conocía en cualquier lugar.
-Muy bien, aunque R.J tendria que enseñarnos a hacer eso para correr al dementor.
-Remus -contesto él, notando que la actitud de Lyra era muy parecida a la de su padre.
-¿Que?
-Mi nombre es Remus no R.J, aunque tendrás que llamarme profesor. ¿Cual es tu apellido?
-Scamander.
Si en Remus Lupin habia alguna duda sobre quien era hija ya no quedaba ninguna, ella era hija de Sirius y Venus.
Y no pudo evitar pensar en lo caprichosa que era la vida, juntar a los hijos de los mejores amigos.