—Aquí estarás más tranquila. —indicó Bonnie, mi mejor amiga. La única que siempre había sido mi único apoyo aún cuando todo el mundo me había dado la espalda. Quizá alguna vez dije que la morena y yo habíamos sido amigas toda la vida, pero lo cierto es que nuestra amistad no había empezado tanto tiempo atrás. De hecho, fue cuando fui a parar a la oficina del sheriff por culpa de los cinco millones que se había robado Kate. Ella estaba detenida en la comisaría, acusada de haber golpeado a un policía. Al inicio parecía ser un problema grave, hasta que ella explicó que no era un policía humano. Daba la casualidad de que en la estación había un perro policía llamado Chasie, el cual al oler unos pastelitos que Bonnie llevaba como encargo, al esposo de su prima, se le tiró encima para arreb

