[ACTUALIDAD] —¡Suéltame! —Gritó papá de nuevo por detrás de la puerta, dando golpes salvajes contra la madera. —¡Sal de ahí, Emma Bauer! —Ya, cariño, por favor… —¡Abre la maldita puerta, Emma! Desde afuera, Sam trataba de tranquilizarlo, pero él estaba demasiado furioso como para escucharla, y ¡Vamos! Yo ya era mayor de edad y podía hacer con mi vida lo que quisiera. Sin embargo él no lo miraba así. Afuera era una locura, pero adentro había alguien a quien por más que quisiera, no podía controlar. —Déjame abrir la puerta. —Pidió Alex, como quien estaba contando hasta diez en su cabeza para no perder la paciencia. Negué y acaricié su rostro. —No lo haré. —Dejaré esto claro por los dos, Em. —Besó mis labios y trató de abrir, pero de nuevo negué. —Amor… Sacudí mi cabeza

