EMMA —¡No estoy embarazada! —trato de convencer a mi madre, pero ella no me la pone fácil, hablando tan rápido que no logro entender su desastrosa parafernalia. —¿Puedes hablar más despacio?. Bonnie regresa a mi lado después de atender el pedido de un cliente. Se mira arrepentida y creo que se siente culpable del desastre que ha ocasionado. —¡Yo sabía que no era buena idea que te juntaras con esa zorra de biblioteca! —Se refiere a Samantha. —¡Tienes prohibido ver de nuevo a ese sujeto! —Pero, mamá… —¡Y quiero que regreses a casa hoy! Aspiro aire por la boca, rasco mi entrecejo y me lleno de paciencia. —¿Y siquiera ya desocuparon mi cuarto?. Se queda dos segundos en silencio. —Te haremos un espacio en el sótano… Sonrío mirando a Bonnie, la cual está a mi lado escuchando la conversación. Nie

