Mario Benedetti dijo: «Cinco minutos bastan para soñar toda una vida. Así de relativo es el tiempo» Yo había soñado toda mi vida, pero no siempre se vivía un sueño, o se soñaba lo que se vivía. Dos viejos amigos iban caminando un día por la playa y decidieron plasmar sus nombres en el objeto que les pareció más adecuado, basándose en el significado de su amistad. «yo pienso que una amistad es fluida y constante, así que dibujaré nuestros nombres en la arena, lo más cerca del agua» dijo uno. El otro por su parte, lo pensó mejor, lo meditó y después de un rato llegó a su propia conclusión, escribiendo sus nombres en una roca, la cual encontró siendo arrastrada por las salvajes olas a las orillas de la playa. «¿Por qué una roca?» quiso saber su amigo, que era casi como su hermano, el cual

