Me sentía cansada y adolorida, un extraño ardor corría por mis venas y el calor del sol calentaba mi piel, mientras una extraña calidez envolvía mi mano, haciendo de alguna manera hacerme sentir a salvo, moví los dedos un poco logrando distinguir una mano y suponiendo quien podía ser, luche por abrir los ojos y deshacerme de la pesada sensación de mis párpados. -Will….- Mi voz sonaba rasposa y con cada segundo que pasaba el ardor dentro de mi se intensificaba. -¿Hanna?- Una dulce y aniñada voz me respondió, moví la cabeza en su dirección y luche por abrir los ojos, logre ver a la pequeña gatita caminando con cuidado sobre la cama hasta pararse frente a mi rostro, sus ojitos lucían humedecidos y tristes. -Por fin despiertas.- Me respondió mientras ronroneaba emocionada. -Lamento haberte

