Alcance a escuchar un fuerte rugido, algo en mi, me decía que era Mika, instándome a luchar, a despertar y levantarme, habían muchas vidas que dependían de que fuese capaz de utilizar la magia de Morgana, incluyendo la de aquellos que más me importaban, con un último esfuerzo abrí los ojos y puse mi mano contra el suelo, luchando por levantarme, encaje los dedos contra el suelo y una luz dorada salió de ellos, una luz que iluminaba la niebla y crecía por el suelo, mostrándome un camino, enfoque mi poder interno en la niebla misma y sentí como cedía, quizá no la podía controlar en realidad, pero así como absorbía magia y vida, podía de igual forma, dármela, y aunque el poder que de esta salía se sentía contaminado y sucio, me dio la energía suficiente para ponerme de pie y alzar al príncipe

