La Tormenta Antes de la Calma El viaje de Helena y Sebastián había sido un oasis de tranquilidad en medio de su tempestuosa vida. Las noches de pasión, los paseos bajo las luces de la ciudad y las conversaciones sobre el futuro les habían permitido soñar con un destino donde el poder no fuera su principal batalla. Pero la realidad siempre encontraba la manera de llamar a su puerta. De regreso a Tokio, la pareja aterrizó con la sensación de que algo había cambiado. La seguridad que los rodeaba estaba más tensa de lo normal, y al llegar a su mansión, Helena sintió que el aire pesaba. —Señora, hay algo que debe ver —dijo uno de sus hombres de confianza, extendiéndole un informe. Helena tomó el documento y lo leyó con frialdad. Sebastián se inclinó a su lado, observando las palabras que co

