EL QUE NO QUISO LUCHAR FUI YO. CAPÍTULO 12. Movió sus labios y eso para mí fue su aprobación, sus labios y los míos se acoplaron perfectamente, succioné su labio superior luego su labio inferior, la besé con suavidad, jadeó y se dejó llevar, sabía tan dulce, hundí los dedos en su pelo y tiré su cabeza hacia atrás para poder meterle la lengua más hasta el fondo, su lengua luchó con la mía, reclamé su boca besándola con ansias. Ella me besó con la misma intensidad, succionó mi labio inferior, solté un pequeño gruñido en sus labios, me alejé de su boca cuando sentí que nos faltaba el aire. Sentía que algo estallaba en mi pecho, un extraño hormigueó recorría mi cuerpo, deslicé mi nariz sobre la suya, solo escuchando el sonido de nuestra respiración, sentía como subía y bajaba su p

