El QUE NO QUISO LUCHAR FUI YO Capítulo 14. La rodeé con mis brazos, subí y bajé mi mano por su espalda mientras ella recargó su cabeza en mi pecho, deslicé mi nariz por su cabello e inhalé su delicioso aroma que inundaba mis fosas nasales. Mi pecho subía y bajaba a un ritmo constante, era lo que ella provocaba en mí. Quisiera tenerla aquí conmigo siempre, aunque fuera solo por momentos, ya que la realidad era muy diferente, sentía sus manos acariciando mi cabello y mi rostro, disfrutamos de ese momento en silencio con la melodía de nuestra respiración, quería guardar esos momentos con ella porque era lo único que me quedaría. Se quedó dormida en mis brazos, seguí acariciando su cabello, no entendía en qué momento mis sentimientos habían cambiado, se suponía que estaba enamorado de Mari

