Drake que es experto pidiendo a domicilio, compro casi que un ejército de comida y acabaron por venir mis hermanos y mi papá. Yo les atendí en pijama y Olimpia no pudo evitar burlarse del look. Me lancé encima de mi hermana y ella me abrazó. —¿Qué está pasando? —Estoy cansada, pero me rehúso a no ser glamurosa. ¿Sergio, me cargas al comedor?—pregunté y Milo se le adelantó. Mi hermano me cargó como un saco de papas y me acostó en la mesa, mi mamá nos regañó por supuesto y yo le hice una seña a la señora de servicio para que nos trajera una botella de champán y unas bebidas para los niños. —¿Por qué brindamos? —Por el futuro presidente de esta familia —dije y me puse en pie, Drake me acercó una copa y me aclaré la voz para decir. —¿Mi hermano bebé será el presidente con qué 25 años?

