Ser mamá es maravilloso, tengo que reconocer que mis circunstancias no parecían las apropiadas, pero, ser mamá para mí hace que todo se sienta mejor. Los meses de encamamiento fueron complicados, primero porque me gusta hacer de todo en el día, pero, esos son los primeros cambios que haces por un hijo, tu tiempo ya no es tuyo por más que lo intentes, así que la mayor parte del tiempo me la pasé diseñando, conversando con mi mamá de modas y poniéndome al día con respecto al negocio, en las tardes me sobraron visitantes, mis hermanos no dejaban de venir y conversar conmigo y bromear, mis primos visitaban a menudo y mis amigas no faltaron ni un día al hospital, pero el día del parto, fue uno de esos días que se sienten raros. El día amaneció muy gris, con demasiada lluvia y viento. Max, mi pa

