Hubo un tiempo en el que podría haberme vuelto loca y caminado hacia la mujer esa, arrancarle esas extensiones y el vestido, quizá hubiese valorado morderla, pero, confío en Drake y en que puedo montarle una escena cuando no estemos en público. Él la aparta y se aleja, le hace una seña al Dj para que se ponga a trabajar y llama a uno de los de seguridad para pedirles que la saquen con discreción. Drake va por la sala saludando y compartiendo con sus invitados unos minutos, todos saben que no le gusta demasiado el alcohol, sin embargo, sí bailar y su hermana le anima a sacar sus mejores pasos en la pista. —Sergio se acerca y me da un beso en la mejilla antes de compartirme un poco de su old fashion. —Está muy bueno, lo he hecho personalmente. —Wow, está. ¿Qué se te ofrece hermanito?

