Mi papá me dio un beso en la frente y dijo divertido: —Quería ser actor. —¿Papá?—dije incrédula y él rio. —Ya sabes, me parecía lo mejor del planeta, puedes ser todo y a la vez nada. —¿Cuándo te enamoraste de la medicina, entonces? —Tenía siete años, apenas sabía leer fluido y me encantaba la lectura. Leí en una revista sobre la pesca deportiva y creí que era una aventura impresionante. Pasé semanas investigando, aprendiendo, todo y mi papá me llevó a pescar. Para mí la experiencia, tuvimos que caminar para zambullirnos en lo que para mí era la selva, acampamos, comimos lo que cazamos—Reí. — El día estaba maravilloso y el segundo lo fue también. Al siguiente día llegó un señor y su hijo de unos cuatro años y ya sabes que a esa edad uno es como loco, pero, había algo extra inusual,

