Los últimos días de mi vida con como una pesadilla. Primero Octavio y su muerte, y ahora Max, el papá de mis hijos, cómo le explico a Prince, Paris y Love lo que le está pasando a su papá, por no hablar de mi hermano. Llamo a mi mamá para saber qué está pasando, pero, no contesta, ahora nadie contesta a mi llamada. Me concentro en que estén bien los niños y en explicarle una mentira que acabo de fabricar, tenemos que devolvernos porque han cerrado la playa. A menos de un kilómetro hay una escolta policial dispuesta para nosotros. Drake detiene el auto para que el primer carro de la policía tome curso y continuamos con un segundo auto detrás de nosotros. A los niños les parece demasiado divertido el montón de luces y sirenas, a mí me llena de más angustia. ¿Quién podría querer muertos

