Los tres estábamos en el pasillo, Phil me felicitó por el embarazo, algo que muchos se les había pasado hacer en medio de todo mi desorden, le di las gracias y él se dirigió de nuevo hacia Leopoldo para convencerle de ir unos minutos a fuera. La jueza iba pasando cuando Phil se acercó a nosotros y nos saludó, me vio y dijo: —¡Dígame que no hay un quinto probable papá!—pidió y le dio una repasada con los ojos a Philip. —No, en serio no—insistí y ella asintió antes de decirle a Leopoldo que al regresar continuarían con su conversación, él asintió y. vio a su exnovio un poco incómodo, luego a mí. —Tenemos una conversación pendiente. Fui hacia mis mamás y las abracé a ambas. Vi a Ada del brazo de mi papá y le extendí la mano. Mi papá empujó a Olivia y a Niza para darme un abrazo y llen

