El día avanzó con una energía nueva dentro del castillo Solvard. En el ala este, Lady Nymera supervisaba telas, bordados y flores, mientras Nyxara probaba tonos de vestido frente al espejo. Elin caminaba detrás de ella con alfileres entre los dientes, ajustando las telas con manos rápidas y hábiles. —Levanta un poco los brazos, mi lady —decía. Nyxara obedecía, torpe pero sonriente. Lady Nymera observaba desde un sillón, emocionada. —Este color perla te queda perfecto, hija. Resalta tu luz. Nyxara sonreía tímida, tocando la tela con dedos temblorosos. En el patio central, Kael entrenaba como si la vida le dependiera de ello. El sonido metálico de las espadas chocando resonaba por todo el castillo. Su cuerpo se movía con la fuerza de un huracán, sudor resbalando por su frente, músc

