25

1103 Words
Cuando la tensión finalmente se disipó y cada uno de los presentes decidió marcharse —Draegor tarareando con picardía, Lucian lanzando una mirada preocupada a Nyxara y Lady Nymera acomodando sus libros—, el jardín volvió a respirar. Nyxara permaneció quieta, aún procesando lo ocurrido, el corazón latiéndole con fuerza por razones que no entendía. Lord Solvard, que había observado todo en silencio con la sabiduría de un hombre que conoce cada rincón del alma humana, se acercó a ella. Sus pasos eran firmes pero tranquilos. No imponían miedo… imponían respeto. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, apoyó una mano grande y cálida sobre el hombro de Nyxara. Ella levantó la mirada, insegura. Lord Solvard le dedicó una sonrisa suave. —Perdona a Kael, hija —dijo con una voz profunda, paternal—. Él no entiende de sentimientos… ni de decoro, a veces. Nyxara bajó los ojos, recordando el tono duro, el agarre en su brazo, la forma en que la había mirado. —¿Está… molesto conmigo? —preguntó con un hilo de voz. Lord Solvard negó lentamente. —No, Natasha. No está molesto contigo. Está molesto consigo mismo. Nyxara abrió un poco los ojos, sorprendida. —Kael es un hombre fuerte —continuó el lord—. Forjado en batalla, criado para proteger y comandar. Pero los sentimientos… —hizo una pequeña pausa— eso es un campo para el que nunca ha sido entrenado. Nyxara sintió un calor extraño en su pecho. —A veces confunde lo que siente con enojo —dijo él—. A veces se aleja de lo que más quiere… porque cree que acercarse lo haría vulnerable. Nyxara tragó saliva. Lord Solvard le dio un pequeño apretón en el hombro, amable, reconfortante. —Pero te diré algo que puedes tener por seguro: Kael es leal. Profundamente leal. Y aunque jamás lo admitiría en voz alta… nunca permitiría que algo te sucediera. El viento movió suavemente el cabello de Nyxara, como si el jardín entero quisiera consolarla. —Gracias, mi lord… —susurró ella. Lord Solvard inclinó la cabeza con ternura. —Dale tiempo, hija. Y no temas a su carácter. Debajo de toda esa armadura… hay un corazón muy fuerte que aún no sabe cómo latir por otros. Nyxara sintió un temblor suave en su pecho. No sabía por qué. Lord Solvard se alejó con calma, dejando a Nyxara de pie entre flores, con el alma un poco más liviana… y el corazón más confundido que nunca. Mientras Nyxara permanecía en el jardín, envuelta en sus pensamientos y en las palabras que aún vibraban en su pecho, Lord Solvard caminó hacia el interior del castillo. Sus pasos resonaron en los pasillos de piedra hasta llegar al estudio: un salón amplio, con mapas extendidos en la mesa central, estantes llenos de libros de guerra, pergaminos con sellos oficiales y una gran ventana que dejaba entrar la luz dorada del sol. Y ahí estaba Kael. De pie. Con los brazos cruzados. La mandíbula tensa. Los ojos fijos en el mapa frente a él… aunque claramente no lo estaba viendo. No levantó la mirada cuando su padre entró. —Los patrullajes del norte necesitan… —comenzó Kael, intentando retomar el tema como si nada hubiera pasado. Lord Solvard cerró la puerta detrás de él con calma. —Kael —dijo simplemente. El nombre, pronunciado con firmeza paternal, cortó el aire como una espada. Kael apretó los dientes. —No vamos a hablar de eso —dijo sin girarse—. Tenemos asuntos más urgentes. —Tenemos muchos asuntos, hijo… —respondió el lord acercándose despacio— pero uno de ellos eres tú. Kael cerró los ojos un instante, irritado. —No estoy para sermones. —No lo es —respondió su padre—. Es una observación. Kael finalmente lo miró. Sus ojos azules estaban fríos… pero había algo detrás de esa frialdad, algo tenso y vulnerable que intentaba ocultar. Lord Solvard apoyó ambas manos en la mesa. —Hoy perdiste la compostura frente a Natasha. Kael gruñó. —Es una niña despistada. Solo estaba— —Kael. —Su padre lo detuvo de nuevo, sin subir la voz. Kael apretó los puños. Lord Solvard continuó con calma: —Intentas justificarte, pero no puedes engañarme. Te conozco desde que tomaste tu primera espada. Sé exactamente qué significa ese ceño fruncido… esa forma de apretar la mandíbula… y esa necesidad repentina de huir cada vez que ella entra en la habitación. Kael apartó la mirada, casi molesto consigo mismo. —No es nada. —Es algo —corrigió su padre—. Algo que te asusta más que los monstruos del norte. Kael dio un golpe suave a la mesa, no de furia… sino de frustración. —No quiero hablar de Natasha —escupió, el nombre saliéndole más suave de lo que pretendía. —Por eso precisamente debemos hacerlo —dijo Lord Solvard sin perder la calma—. Porque cuando un hombre fuerte teme algo, suele atacarlo… o alejarse. Hoy hiciste ambas cosas. Kael apretó los dientes con fuerza. —No entiendo qué me pasa —murmuró finalmente, casi tan bajo que su padre apenas lo escuchó. Lord Solvard se acercó un paso más, su voz ahora más suave. —Lo que te pasa, Kael… es que eres humano. Aunque a veces te rehúses a aceptarlo. Kael abrió los ojos, sorprendido. —La lealtad que sientes hacia ella, el impulso de protegerla… incluso el enojo que sientes cuando alguien más se le acerca… —hizo una pausa significativa— son respuestas naturales. Kael negó con la cabeza, como si rechazara la idea. —No puede ser eso. Apenas la conocemos. Lord Solvard sonrió levemente. —El corazón no lleva un calendario, hijo. Kael tragó saliva. No sabía cómo luchar contra un enemigo que no podía ver. —Lo que siento… lo que creo que siento… no tiene sentido —admitió Kael en voz baja, su sinceridad temblando por primera vez. Lord Solvard apoyó una mano firme en su hombro. —No tiene que tener sentido. Solo tiene que ser honesto. Kael se quedó inmóvil, congelado entre el deber y algo nuevo, algo que lo desbordaba. —Lo importante es esto, Kael —dijo el lord finalmente—: Natasha no es una amenaza para tu fortaleza. No estás obligado a elegir nada ahora… pero no la alejes solo porque te confunde. La confusión, hijo, es el primer paso hacia algo grande. Kael cerró los ojos un instante. Por primera vez, no se sintió un guerrero perdido… sino un hombre enfrentando una batalla que no sabía cómo ganar.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD