MARVIN No puedo controlarme, no puedo pensar bien, a cualquier lugar que voltee, mi visión es roja de la rabia. Me prometí protegerla, y ahora no solo Eclipse ha intentado matarla porque cree que está enamorada de mí, sino, que esta vez casi lo logra al envenenarla. Lo logró con su madre, y el mismo destino le hubiera esperado a Caroll, de no haber sido porque solo le dio un breve trago al agua, cuando llegó Kester diciendo que Milenka había fallecido. Debí haberle hecho caso cuando me dijo que la sacara de su casa de inmediato. Solo faltaban un par de horas para que Eclipse desapareciera de nuestras vidas, pensé que podía controlarlo, no fue así. Y ahora estoy pagando las consecuencias de mis errores. —Deja de caminar así, las cosas no se van a solucionar porque sí. Alzo la vista,

