Carlos y Silvio se encontraban rumbo al aeropuerto, pero fueron interceptados por una patrulla. —No podemos dejar que estos nos revisen, llevamos bastantes maletas. —dijo Carlos. —Tú como siempre tan miedoso, esto se resuelve de una manera. Silvio sacó su arma y la escondió, un oficial se acercó a la puerta del conductor, mientras que el otro hacia inspección. —Buen día, caballero... No, esto no es posible —dijo el oficial. —Marlon ven a ver esto, encontramos a un traidor, seremos recompensados fuertemente. El otro oficial se asoma para ver quien era y se sorprendió al ver ese rostro. —Vamos, baja del auto, quedas detenido al igual que tu acompañante. El otro oficial se apresuró en sacar a Silvio, pero este fue recibido por una pistola. —Si no quieres perder tu vida en este instant

