Emily: Habían pasado tres días después de lo sucedido. Y esos tres últimos días habían sido los mejores, y la razón tenía nombre: Thommas. Él y yo pasamos mucho tiempo juntos y hablamos de muchas cosas... Las heridas de Thommas ya casi no estaban y no me refería exactamente a las que tenía en su rostro. Hablaba de todo su pasado, aunque físicamente se veía mejor. Era extraño como después de un momento para él ya no era incómodo hablar sobre lo que le pasó, y me sentía feliz por eso. Volviendo a lo de las "heridas", pues, era obvio que yo nunca lo ayudaría a recuperarse al cien por ciento, pero supuse que con mi comprensión lo ayudé mucho. Thommas siempre estuvo diciéndoles a sus hermanos que todo estaría bien, cuando en realidad él necesitaba oírlo más que nadie... Y por desgracia, est

