Thommas: —No lo sé. —respondo encogiéndome de hombros. Ella camina hacia su sala de estar. La sigo y me siento junto a ella en el sofá. —Solo hablemos... —¿De qué? Como siempre yo tan amigable... —Mmm... Ya sé. —ella sonríe con diversión—. ¿Sabías que no era necesario que vinieras? Yo podía traer y cuidar a tu hermano... Entonces dime... ¿Por qué viniste? Suspiro. Sinceramente... Vine porque quería pasar tiempo con ella. Ni siquiera puedo creer que eso haya pasado por mi cabeza, pero es cierto y no puedo engañarme. Aunque a ella tal vez si pueda engañarla. —Porque me siento mejor sabiendo que estoy cerca de él. —me encojo de hombros para restarle importancia al asunto. —Ajá, "ahora dime la verdadera razón". —me dice imitando mi voz. Reí al recordar ese momento en la mañana cuando

