POV Melissa El cuarto estaba en silencio, pero mi mente era un grito incesante. Caminaba de un lado a otro con las manos apretadas contra mi pecho, como si con eso pudiera contener el temblor que me atravesaba. Las sombras de la noche entraban por la ventana, y yo ya no sabía si era el insomnio o el miedo lo que me impedía dormir. ¿Cómo se puede sobrevivir a la decepción de un padre? ¿Cómo se digiere la verdad cuando viene en forma de balas, sangre y secretos? Mi padre. Mi dulce, protector, incansable padre… no era quien yo creía. Las palabras “jefe”, “traición”, “poder”, “herencia”, giraban como cuchillas en mi cabeza. No podía unir las piezas. No podía unir la imagen de aquel hombre que me leía cuentos, que me enseñó a andar en bicicleta, con la del mafioso que Tomás conoció… y que

