Llegamos a un hotel que pertenece a la madre de Darío ahí se celebraba el aniversario, en cuanto bajamos del auto pudimos observar que había muchos periodistas y muchos autos lujosos definitivamente este evento iba a dar mucho de qué hablar por varios días o semanas. Al entrar al salón inmediatamente pude ubicar a mi amiga Sandi que está al lado de Omar su amigovio y el vicepresidente de la empresa de Darío me acerqué a ellos para saludarlos y felicitar a Omar por el evento.
Omar es muy cercano a Darío y Sandi está perdidamente enamorada de Omar desde los 7-8 años desde mi punto de vista también Omar está enamorado de ella, pero tienen miedo confesarse sus verdaderos sentimientos o le tienen miedo a los compromisos el caso es que prefieren llevar una relación de amigovios o abierta. Pero bueno si ellos han decidido llevar a cabo su relación así lo respeto.
—Hola Sandi, Omar, ¿qué tal? Felicidades por el aniversario de Model.
—Muchas gracias Larissa y ¿cómo has estado?
—Muy bien —respondí con una sonrisa.
Seguimos hablando los tres de cosas triviales, cuando de repente, el piano se detiene en la puerta hay una gran conmoción pues ha hecho un acto de presencia el gran Darío Santoro y la señora Santoro viuda de Santoro.
El maestro de ceremonia los presenta como los anfitriones de la noche.
Darío luce tan guapo y apetecible en su smoking hecho a medida y sus zapatos nuevos corte italiano, su cabello luce perfectamente peinado hacia atrás y su rostro está completamente rasurado. Darío se ha robado toda mi atención no puedo dejar de verlo, incluso busco que nuestras miradas se crucen me encanta ver sus ojos color azul turquesa, aún ni siquiera voltea a verme y yo ya siento mis piernas temblar y mi parte íntima está húmeda, mi monte de venus me reclama atención.
Darío me tienes tan cachonda que a veces pienso que me ha embrujado, muero porque te hundas entre mis piernas y me llevas a la cima del placer.
La noche apenas está empezando y yo ya me encuentro tan mojada por él, ¿Cómo me puede hacer esto? Ahora mismo lo estoy regañando internamente.
La señora Santoro y Darío se dirigieron directamente a la plataforma con una elegancia singular.
Subieron a la plataforma para dar un discurso la señora Santoro fue quien empezó con el discurso, habló acerca de la formación de su empresa y el trabajo que ella y su difunto esposo hicieron. Al finalizar le dio el micrófono a Darío, el simplemente se limitó a dar las gracias por el apoyo y la confianza que ha recibido.
Después de sus palabras ellos bajaron de la plataforma y nos invitaron acompañarlos en un brindis todos los asistentes levantamos nuestras copas y dijimos al unísono salud.
Al terminar el brindis la señora Santoro fue rodeada por hombres y mujeres de mediana edad, mientras que para mí perra suerte Darío fue rodeado por bellas mujercitas.
Yo me límite a observarlos de lejos, desde donde estaba tenía una perfecta vista de todos sus movimientos, a todas las modelitos que le rodeaban les regalaba una sonrisita coqueta me sentía como un volcán a punto de hacer erupción, pero Omar interrumpió mi explosión.
—Hermosas creo que deberíamos acercarnos a saludar a nuestro querido Darío, yo ya no sé qué hacer con tanta belleza mi alrededor.
Sandi y yo sonreímos, estoy segura que Sandi y Omar están haciendo complot para acercarme a Darío.
Ambas nos colgamos de cada uno de sus brazos y los tres unidos caminamos hacia Darío, cuando llegamos Omar de manera muy elegante corrió las guarras con las que estaba Darío.
—Damas necesito hablar algo con el jefe Santoro. Lárguense por favor.
Las mujercitas nos hicieron mala cara otras nos voltearon los ojos a regañadientes se fueron Sandi y yo sonreímos por la elegancia de Omar al hablar.
Simón le extendió la mano a Darío, él tomo la mano de Omar y lo halo para darle un abrazo.
—Hermano has trabajado mucho para llegar a este nivel muchas felicidades y qué vengan mucho más aniversarios.
—Gracias Omar, las felicitaciones también son para ti que has trabajado conmigo codo a codo, esperó que en todos estes conmigo y gracias por espantar a esas chicas ya estaba cansado de esá conversación tan superficial.
Omar apenas iba a responder cuando Sandi los interrumpió.
—Disculpen que los interrumpa, pero jefe Santoro reciba mis felicitaciones, jajajajja hasta me siento rara ser tan formal jajaja eso no es lo mío jajaja es broma, amigo espero que ahora que ya eres millonario no nos olvides y nos invites unos tragos.
—Jajaja Sandi, Sandi. Jamás te olvidare menos ahora que te la pasas en mi empresa hasta pareces la dueña te la pasas follando por todos los rincones que te encuentras jajajaja, tampoco me he olvidare de ti mi querida amiga de la infancia. ¿Tú no me felicitas?
Cuando lo escuche hablar volteo a verlo y me di cuenta que sus últimas palabras eran para mí también alcance a ver en su mirada un rastro de coquetería pues me arme de valor y tome dos copas de champagne de un mesero que iba pasando con una charola.
Le ofrecí una copa a Darío.
—Claro que te felicito y no solo eso también brindo por ti y tu prosperidad.
Darío tomó la copa de mi mano, después de chocarlas ambos le dimos un trago sin dejar de mirarnos a los ojos.
Me gire buscando el apoyo de Sandi, está solamente me levanto su dedo pulgar en señal de que lo estaba haciendo bien.
Envalentonada me gire para ver a los ojos de nuevo a Darío, pero, esta vez no soporte su mirada y baje mis ojos al piso. Perro coraje odio ser tan débil.
Darío me tomo de la barbilla y me hizo que lo mirara a los ojos de nuevo.
—¿Que pasa Lari? ¿porque te sonrojas ya no me tienes confianza? ¿Ya no soy tu amigo?
—No me malinterpretes debe ser por el alcohol.
Fue la única escusa que se me ocurrió.
—Ven conmigo, vayamos por una copa, Lari creo que tenemos que hablar de algo.
Me tomo de la mano con mucha confianza, yo estaba muy nerviosa que no vi hacía donde me dirigía. Solo note que mi mano encajaba con la de el a la perfección, y su calor corporal era perfecto.
De pronto una oleada de viento helado me saco de mis profundos pensamientos habíamos salido a una terraza que estaba al final de un pasillo.
La terraza estaba muy obscura solo la alumbraba la hermosa luna llena que también servía como decoración.
—¿Que ha pasado Larissa? ¿Porque te has alejado de mi por tantos años? ¿Ya no me consideras tu amigo?
Estaba muy nerviosa que no entendía sus preguntas ni siquiera lo estaba escuchando solo veía sus labios moverse. ¡Que apetecibles son!
—Da... Darío no es eso, siempre serás mí amigo solo pensé que un hombre de negocios tan importante como tú estaría ocupado.
—Siempre tendré tiempo para jugar contigo mi pequeña Lari.