Exceso de Serotonina

3455 Words

—¿Quieres otro croissant? —pregunta cerca de mi oído con ese tono de voz tan delicioso, sacándome de mis recuerdos—. Veo que ya te comiste los tres que te puse en el plato, ¿quieres otro? Pestañeo y volteo a verlo. Como si me transportara a ese campo de fútbol donde el sol estaba en su máximo esplendor, vuelvo una vez más a convertirme en esa abeja embelesada por la miel frente a mí. —¿Me comí tres? —Puedes comerte cuatro también. «¿En qué momento me comí tres croissants?» —Creo que ya no quiero más… —musito, sin dejar de verlo, agradeciendo que todos estén muy entretenidos en la conversación—. Fruta si comeré. —Fruta. Asiento. —Sí, fruta —lo veo pinchar una de su plato—. Pero yo puedo… Soy callada por una frambuesa. No se ríe, solo me mira masticar en silencio con todas las gana

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD