POV Eros Ingreso a la habitación, buscándola con la mirada, cerrando la puerta detrás de mí. Una leve sonrisa se dibuja en mis labios al verla con gafas de lectura y con un montón de papeles sobre la cama. Eleva la mirada, sus ojos dorados me taladran y vuelve a enfocarse en lo que está haciendo. Debido al viaje improvisado con todo lo sucedido, ella se trajo el trabajo a Nueva York. No pude negarme, no pude refutar a sus palabras porque mi leona, es toda una empresaria en ascenso. «Añadiendo que esta cría del carajo es más terca que mi hermano Zeus». Me desprendo botón por botón sin dejar de verla. Me causa gracia su obstinación, su cabrero con respecto a la despedida de soltero. Mi leoncita no se tomó nada bien mis palabras declaradas en la sala. Por mucho que estuvo sonriendo, por m

