Gustavo Estoy seguro de que el imbécil de Tom continua confiando en Jen y en mí, pero algo me dice que no pasa lo mismo con sus amigos, la forma en la que me observaron el otro día, me da muy mala espina. Lo mejor será que vaya con Jen y le cuente para que estemos preparados para cualquier percance que se presente y si es necesario huir los dos lo haremos sin mirar atrás, en realidad no nos importa la vida de ninguno de los Rivera, estamos con ellos porque son los que tienen el billete, pero da lo mismo el apellido que tenga siempre que paguen bien. Tomo mi teléfono para llamar a mi hermana y saber dónde está para ir directamente con ella. ―¿Dónde estás? ―pregunto apenas abre la llamada. ―Me ofrecí como parte de la escolta de la esposa de Leonardo ―dice. ―¿Por qué no me dijiste que har

