ZOE El pasillo hacia la habitación de Nikolai parecía el corredor de un incendio que nuestra pasión estaba desatando. O quizá era yo la que ardía por dentro, con el co**ño ya empapado solo de pensar en lo que él iba a hacerme. Amaba ser la esposa de este hombre. La manera en cómo me cuidaba, su manera de verme de todas las maneras posibles, me había hecho darme cuenta que me había enamorado de Nikolai Foster. Lai no me soltó la mano mientras avanzábamos. Cada paso era una amenaza. Cada respiración, una advertencia. Él caminaba delante de mí, marcando el ritmo, controlando mi velocidad sin siquiera mirarme, como el pu**to amo que era, el único al que me sometería solo en la cama. Cuando llegamos a la mitad del pasillo, se detuvo de golpe. No me esperé que girara tan rápido. No me esper

