NARRA DRINA: Pase un día en el sanatorio donde los médicos pasaban a corroborar que todo marchase bien y las enfermeras cada ocho horas venían a medir temperatura, tensión y también se ocupaban de mi pedacito de cielo que prácticamente dormía. La tarde del día siguiente de su nacimiento una enfermera de neonatología llevo a Varían para darle su primer baño, Tandred la acompaño y desde la distancia lo observo como manipulaban a su hijo. Cuando volvieron la enfermera me recomendó que lo amamantara así este dormido, que lo despierte y lo haga. Como mi pequeño hijo de apenas horas de nacido estaba al parecer tan relajado me costó mucho despertarlo, pero cuando lo hizo se prendió de mi pecho que al principio duele al amamantar, pero me llena de paz observarlo. Tandred tiene su cabeza

