NERRA TAMDRED: Allegamos al bar y estaba a reventar de la gran cantidad de gente que habitaba en un solo lugar. Saludé a mi compañero de la universidad y pude ver varias conocidas que de verdad no esperaba verlas acá. La que si esperaba ver era Carla que hacía muchísimo no veía. Agarrada de mi brazo, Drina, nos manejábamos como una sola persona. Aunque debo admitir que el vestido que llevaba arrancaba miradas lujuriosas de muchos, pero mi sola mirada de mandíbula apretada lograba disipar a más de uno. Saludamos a mi amiga de la infancia que estaba con su novio y nos sentamos en una de las mesas del área vip. Conversamos animadamente recordando tantas cosas. No dejábamos de reír junto a ella y mi hermana. La música cada vez era más animada y la bebida no dejaba de fluir, aun así, é

