NARRA DRINA: Llegamos tarde a casa, por suerte mi cuñada estaba con mi hijo, porque si tuviera que atenderlo no podría. Me duelen partes de mi cuerpo que no creía que alguna vez llegase a dolerme, hasta las pestañas. La noche estuvo.... más que buena, grandiosa, estupenda, fantástica. Podría seguir mencionando muchos adjetivos positivos de la noche nueva que tuvimos, llena de descubrimientos, pero mi estomago ruje. Me levanto y tomo una fina bata para colocarme encima, Tandred ya se levantado. No sé en qué momento porque no lo escuche. De lo cansada que estaba al llegar me dormí casi sin darme cuenta. Llego a la casina a duras penas y ahí me encuentro con mi sexi esposo, solo con su bóxer, comiendo pollo que quedo del día de ayer. Esta sentado en la isla de la cocina con la bandeja

