NARRA DRINA: Se que estoy dormida, quiero despertar y no puedo. Es como si me quisiera mover y no pudiese. Escucho murmullos, algunos llantos, quiero sentir su mano, pero no sé de quien. Mi mente está en blanco. Paso debatiéndome y paseando de un lado a otro paro no encuentro la salida. De pronto siento algo, un rose, un susurro. Veo una ventana y me paro a ver. Frente a la gran ventana veo a una persona, no sé quién es, pero me quita el aire. No me ve, pero le ruego que alce la mirada y cuando lo hace me quedo paralizada. Se lo ve sorprendido, como si me reconociera. Pero, así como apareció la ventana ya no está. Busco y sigo buscando mientras grito —¡Hey!— pero no logro encontrarlo, tampoco nadie me responde. Vuelvo a gritar —¿¡Donde estas!?—, pero de nuevo nada, sigo sola en este l

