NARRA TANDRED: Definitivamente mi mujer quiere matarme. No sé si la prefiero tímida o descarada como en este momento en que bailamos en medio de un montón de gente y me refriega su cuerpo tentándome y sus manos inquietas no dejan de tocarme. Por el rabillo de mis ojos veos que mi hermana sale tirando de la mano de su marido, seguro que alguna de las habitaciones. Miro a mi mujer que se ha bajado y está a la altura de mi entrepierna y desde allí me mira sus manos se dirigen a mi pantalón y comienza a abrirlo, pero la freno. —¿Estas locas? —le digo y trato de moverla— Nos pueden ver. —Acá todos están en su mundo amor, sino mira a tu alrededor. Y así lo hago no más la pareja de al lado nuestro el tipo estaba perdido debajo de la falda de su mujer mientras otro besaba su boca. Ma

