Con la sinceridad de Astrid, Liam Brown abandonó el despacho, subió a pasos lentos los escalones y de la misma forma ingresó a la habitación, una vez que abrió la puerta encontró a Aurora sobre la cama. —¿Qué haces aquí? Aurora se levantó y caminó hasta él, entre sus suaves manos tomó el rostro de Liam y acercó el de ella, suspirando con profundidad y cerrando sus ojos acotó —Solo dame una oportunidad, en esta vez como Aurora—, lo miró directamente a los ojos —Te amo Li, déjame demostrarte que junto a mí puedes ser feliz. Cuando estaban por besarse la puerta se abrió, obligándoles a separarse —Continúen, yo solo vine por algo de ropa— sigiló Astrid al pasar hasta el vestíbulo, extrajo las prendas y se dirigió a una de las habitaciones de huésped. Después de darse un baño se recostó e

