Tras cerrarse la puerta frente a la cara de Robert, este lanzó un golpe en ella, al segundo siguiente dio media vuelta y se encaminó hasta la habitación de huéspedes, antes de llegar a su puerta la delgada mano de Ava lo detuvo desde la manga de la pijama. —¿Ese es el motivo por qué estás aquí?— Cuestionó al colocarse frente a él —Ya lo sé todo, se que esa zorra es tu ex mujer, y la puta con la que me engañaste? Robert sintió la sangre arder, tensó la mandíbula y dio un pasó más al frente —Si ya lo sabes, ¿Por qué preguntas? Ava sintió un dolor profundo en el pecho, ella esperaba que Robert negara todo —Infeliz—, lo manoteo mientras el hombre continuaba parado como una estatua frente a ella —Eres un desgraciado, descarado, ¿cómo pudiste traicionarme con la mujer de mi hijo? —Astrid es

