Justo en el momento romántico en el que se encontraba la pareja, Ava apareció —¿Tienes tiempo para tomar ese café?— Se dirigió a Astrid. Liam, se aparto de su esposa y volteo a ver a su madre —Tomaremos ese café los dos juntos—, dijo con seriedad —Palomita, ve y descansa, que en la noche te llevaré a conocer un lugar espectacular. —Palomita… ¿También le pusiste una apodo de animal? Joder Liam, no hay una persona que conozcas y no le apodes con nombre de animales silvestres o mamíferos. —También tengo amigos acuáticos—, dijo con una media sonrisa. —Tu lo que tienes es un zoológico—. Refutó Ava y Astrid sonrió —Te cuento que creo, que soy la única persona a la que no le ha puesto un apodo de esa clase, de ahí tú entras al teléfono de Liam y encuentras puros contactos con apodos de animal

