—Porque eres el hijo del causante principal, de que mi hijo haya muerto—, dijo Leandro —¡Ah, ahora sí lo acepta! Ahora si acepta que era su puta venganza y se le hizo fácil incluir un niño de cinco años. —Tú querías vengarte, yo solo te ayudé. —Tenia cinco años, pude haber dicho y querido tantas cosas que no sabía si eran buenas o malas… —Pero cuando empezaste la venganza ya eras un hombre, pudiste tomar tus propias decisiones pero quisiste continuar… —¿Acaso usted me dejó alguna otra opción? Cuando me enamoré y supe que iba a ser padre me negué a continuar, ¿y que hizo, usted? —Pudiste haber escapado con ella, pero simplemente no lo hiciste. —¿Y condenarla a vivir una vida huyendo? Porque usted no me dejaría en paz hasta que le pague el último centavo, de lo que según gastó todo e

